Matías Almeyda pareció sorprenderse al encontrarse con Diego Campillo después del Monterrey-Chivas del 24 de octubre: ambos intercambiaron sonrisas y se estrecharon la mano, en una escena que rápidamente despertó comentarios en redes sociales. La curiosidad surgió por las versiones que relacionaron al futbolista con Azul Almeyda, hija del entrenador argentino, aunque nunca se confirmó públicamente que fueran pareja.
El encuentro tuvo un contexto especial por la historia de Almeyda con el Guadalajara y el presente de Campillo bajo las órdenes de Gabriel Milito. El argentino dirigió a Chivas entre 2015 y 2018, mientras que el zaguero se ha ganado minutos por su versatilidad en la última línea. Aunque el saludo generó especulaciones, ninguno de los dos ha confirmado públicamente que exista un vínculo familiar o sentimental detrás de la escena.
El origen de los rumores
La versión comenzó a circular después de que Azul Almeyda mencionara en una conversación con Adrián Marcelo que había tenido un romance con alguien llamado Diego. Algunos usuarios relacionaron esa declaración con Campillo porque ella lo seguía en Instagram. Sin embargo, esa coincidencia no demuestra que se tratara del jugador de Chivas, y tampoco existe una declaración pública de los protagonistas que confirme la supuesta relación.
En lo deportivo, Campillo ha destacado por su capacidad para jugar como defensa central y adaptarse a distintas funciones dentro de la zaga. Contra Monterrey también estuvo cerca de marcar, pero su disparo terminó estrellándose en el travesaño. Su participación ofensiva y su trabajo defensivo le han permitido mantenerse en la consideración de Milito, aunque el saludo con Almeyda no demuestra por sí solo que ambos tengan una relación más allá del ámbito futbolístico.
Almeyda y su legado rojiblanco
Almeyda dejó una huella importante durante su etapa en Chivas, al conquistar cinco títulos: la Liga MX del Clausura 2017, dos Copas MX, la Supercopa MX y la Liga de Campeones de la Concacaf de 2018. Su paso por Guadalajara lo convirtió en una figura recordada por la afición, y su reencuentro con el club desde el banquillo de Monterrey añadió interés al partido. Esta vez, el argentino enfrentó al equipo con el que alcanzó sus mayores éxitos en el futbol mexicano.
El encuentro terminó con victoria rojiblanca por 1-0, gracias al gol de Roberto “Piojo” Alvarado al minuto 9, tras una asistencia de Santiago Sandoval. Monterrey no pudo igualar el marcador y Raúl “Tala” Rangel detuvo un penal de Lucas Ocampos. El resultado dejó a Chivas con los tres puntos, mientras la imagen de Almeyda y Campillo continuó generando conversación. Hasta que alguno de los involucrados confirme lo contrario, el supuesto romance con Azul debe mantenerse en el terreno de los rumores.








