Matías Almeyda llegó a Chivas en septiembre de 2015, cuando el equipo atravesaba dificultades deportivas. Su legado volvió al debate tras la crítica de Víctor ‘El Niño’ González: “La carencia de resultados de GDL los ha llevado a magnificar proyectos, a pesar de ganar muy poco. Es una dura realidad: con muy poco, generan ídolos”. Sin embargo, el argentino conquistó cinco títulos en casi tres años, consolidándose como uno de los entrenadores más exitosos de la etapa reciente del Guadalajara.
Su mayor logro fue el Clausura 2017, cuando Chivas venció a Tigres por un global de 4-3 y consiguió su duodécimo campeonato de Liga, tras más de una década de sequía. También ganó dos Copas MX, una Supercopa MX y la Concacaf de 2018. Pese a esos éxitos, el equipo quedó eliminado ante América en los cuartos de final de los dos torneos de 2016 y terminó el Clausura 2018 con apenas 15 puntos, antes de la salida del entrenador en junio de ese año.
Los títulos que marcaron su legado
Almeyda llegó a Chivas en septiembre de 2015 y dirigió al equipo hasta junio de 2018. Durante ese periodo conquistó cinco títulos: la Copa MX del Apertura 2015, la Supercopa MX de 2016, la Copa MX del Clausura 2017, la Liga MX del Clausura 2017 y la Liga de Campeones de la Concacaf de 2018. El campeonato liguero tuvo un valor especial porque el Guadalajara llevaba más de una década sin ganar la Liga, desde el Apertura 2006.
La final del Clausura 2017 consolidó su relación con la afición: Chivas derrotó a Tigres por un global de 4-3 y consiguió su duodécimo título de liga. Un año después, el equipo venció al Toronto FC en una serie que se definió en penales para conquistar la Concacaf. Esos dos logros, sumados a los campeonatos de copa, explican por qué el nombre de Almeyda sigue apareciendo cuando se evalúa el rendimiento de los entrenadores que han ocupado el banquillo rojiblanco.
La salida y la sequía rojiblanca
La relación entre Almeyda y la directiva se deterioró durante 2018, en medio de diferencias sobre la planificación deportiva, la continuidad de futbolistas y las condiciones económicas del proyecto. También trascendieron reportes sobre premios pendientes para los jugadores por los títulos conseguidos. El entrenador dejó el cargo en junio de aquel año, pocas semanas después de ganar la Concacaf, una salida que sorprendió a una parte de la afición porque el equipo acababa de conquistar un campeonato internacional. Milito ha sido testigo de la presión que hay en Chivas a pesar de conseguir una buena ubicación en la tabla.
Desde entonces, Chivas no ha vuelto a ganar la Liga MX. Su oportunidad más cercana llegó en el Clausura 2023, cuando alcanzó la final bajo la dirección de Veljko Paunović, pero perdió ante Tigres por un global de 3-2. La falta de otro campeonato liguero alimenta la comparación entre el presente del club y la etapa de Almeyda. La crítica de González, por tanto, no solo cuestiona la idealización de un entrenador: también refleja la exigencia de una afición que espera que el Guadalajara vuelva a competir por títulos de manera constante.








