La Comisión de Árbitros de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) estableció nuevas restricciones para los silbantes profesionales después de las controversias que involucraron a Katia Itzel García y César Arturo Ramos. La circular interna, difundida el 15 de octubre de 2026 por los exárbitros Francisco Chacón y Fernando Guerrero, señala que los colegiados necesitarán autorización escrita para participar en partidos ajenos a la FMF y sus ligas afiliadas, mientras que las entrevistas, los podcasts y el contenido patrocinado también quedarán sujetos a permiso previo. Las solicitudes para actividades externas deberán presentarse con al menos 15 días hábiles de anticipación, y el incumplimiento puede derivar en la pérdida de designaciones para partidos oficiales.
El antecedente inmediato es doble. Por un lado, Katia Itzel García quedó en el centro de la conversación pública después de compartir mensajes en redes sociales tras recibir críticas por su arbitraje, particularmente después del empate 3-3 entre Cruz Azul y Toluca, cuando Antonio Mohamed cuestionó su desempeño. Por otro, César Ramos dirigió una final de futbol amateur entre Chivas Impulsora y América Buenavista, en Zacatepec, que terminó en medio de una pelea entre jugadores y una invasión de aficionados. La Comisión respondió con lineamientos generales para todo el gremio, pero no anunció una suspensión individual nueva para García. En el caso de Ramos, los reportes señalan que ya había quedado fuera de las designaciones de la Jornada 11 antes de reaparecer en la siguiente fecha.
Katia Itzel y el antecedente en redes
La situación de Katia Itzel no surgió de una sola publicación. En agosto de 2026, después del Querétaro contra Tigres de la Jornada 3 del Apertura, la árbitra compartió mensajes en Instagram mientras recibía cuestionamientos por algunas decisiones durante el encuentro. La discusión volvió a intensificarse en septiembre, después del 3-3 entre Cruz Azul y Toluca: Mohamed criticó públicamente su actuación y, posteriormente, García publicó reflexiones que algunos usuarios interpretaron como indirectas al entrenador, aunque no lo mencionó por su nombre. Estos episodios alimentaron el debate sobre si un árbitro debe responder a las críticas en redes o mantener una postura institucional. La nueva disposición limita publicaciones, comentarios, compartidos y reacciones que puedan interpretarse como opiniones sobre decisiones arbitrales, clubes, jugadores, entrenadores o colegas.
El procedimiento que deberá seguir García es el mismo que se aplicará al resto de los silbantes: evitar interacciones que contradigan los lineamientos, solicitar autorización para entrevistas o podcasts y reportar las amenazas o los insultos a la Comisión en lugar de responder directamente. La circular recomienda conservar pruebas de las agresiones para recibir acompañamiento institucional. No se ha anunciado una fecha para que Katia Itzel vuelva a dirigir porque las nuevas reglas no equivalen a una suspensión automática de la árbitra. Su regreso a las designaciones dependerá de las decisiones ordinarias de la Comisión, mientras que cualquier sanción individual tendría que comunicarse por separado. Por eso, no sería correcto afirmar que está vetada de la Liga MX o que existe una fecha de regreso confirmada.
César Ramos ya tiene un antecedente disciplinario
En el caso de César Arturo Ramos, el episodio que detonó la discusión fue su participación como árbitro en una final amateur entre Chivas Impulsora y América Buenavista. El encuentro celebrado en Zacatepec terminó antes de lo previsto después de un enfrentamiento entre jugadores y la invasión de aficionados. La controversia puso en duda la conveniencia de que un silbante de Primera División participe en torneos ajenos a las competencias oficiales, especialmente cuando no se trata de un partido bajo la estructura federativa. Según los reportes publicados, Ramos no apareció en las designaciones de la Jornada 11 del Apertura 2026 y volvió a dirigir en la Jornada 12, en el encuentro entre Rayados y Pachuca. Ese antecedente muestra que la ausencia de una fecha no siempre significa una separación permanente: puede tratarse de una medida interna o de una decisión temporal sobre las designaciones.
El nuevo proceso exige que los árbitros que quieran participar en encuentros amateurs, llaneros, empresariales, de exhibición o de creadores de contenido soliciten autorización escrita al director general de la Comisión con un mínimo de 15 días hábiles de anticipación. La excepción corresponde al juego recreativo informal sin organizador, árbitro, inscripción ni transmisión. Paralelamente, la Comisión prepara un Código de Conducta que deberá detallar las obligaciones, las conductas prohibidas y las consecuencias de incumplirlas; la circular también anuncia un Comité de Enlace Arbitral para abordar asuntos del gremio. Hasta el 16 de octubre de 2026, los reportes describen estas disposiciones como instrucciones internas que se formalizarán mediante un reglamento, pero no señalan una fecha pública definitiva para su publicación. En consecuencia, las restricciones ya comunicadas se aplican desde su emisión, mientras que el nuevo código deberá precisar el marco completo y el procedimiento disciplinario.







