“¡ESCANDALOSO!”, escribió Fernando “El Cantante” Guerrero sobre una de las jugadas polémicas del Clásico Tapatío entre Atlas y Chivas, que se juega este sábado 10 de octubre en el Estadio Jalisco, por la Jornada 11 del Apertura 2026. El exárbitro consideró que el Guadalajara debió recibir un penalti después de que un disparo de Roberto “Piojo” Alvarado pegara en el brazo del defensor rojinegro Jorge Sánchez dentro del área. Pero Marco Antonio “Gato” Ortiz había señalado una falta previa y no concedió la pena máxima, lo que provocó reclamos de los jugadores rojiblancos. Y la crítica llegó con todo.
Guerrero publicó su postura en X y aseguró que Sánchez tenía el brazo en posición antinatural, bloqueando el remate. Además cuestionó la falta señalada sobre Saldivar y lanzó un golpe al videoarbitraje: “El VAR comiendo tortas”. Sus declaraciones llegaron mientras el partido seguía en disputa y concentraron la atención de los aficionados. Con tanto en juego, la jugada puede definir la conversación posterior.
La mano de Sánchez
La acción ocurrió durante un ataque del Guadalajara: Alvarado intentó generar peligro con un disparo que terminó en el brazo de Sánchez dentro del área rojinegra. Los jugadores de Chivas reclamaron de inmediato un penalti, pero la jugada no terminó con pena máxima a favor del Rebaño. Para Guerrero, ese remate podía ser una oportunidad importante para el equipo visitante, y su cuestionamiento se centró en la interpretación de la mano y en la decisión inicial de Ortiz de sancionar una falta de Saldivar. Y el VAR también quedó bajo la lupa.
El videoarbitraje revisa acciones que pueden cambiar un partido, entre ellas posibles penaltis y errores claros relacionados con una infracción previa. Guerrero sostuvo que correspondía señalar la pena máxima y criticó que no se corrigiera la decisión. Su opinión añadió presión al debate en torno a un árbitro que ya llegó con antecedentes polémicos en este duelo. La discusión seguirá mientras no haya una explicación oficial.
Chivas llegó con cinco bajas
El Guadalajara afrontó el clásico con cinco ausencias: Luis Romo, Bryan González, José Castillo y Miguel Gómez por lesión, y Omar Govea por suspensión. Esas bajas redujeron las alternativas de Gabriel Milito para armar su alineación y administrar los cambios en un duelo de alta exigencia. La ausencia de Gómez pesa en particular por las opciones jóvenes que el cuerpo técnico puede usar por las bandas. Y el contexto en la tabla elevaba la presión.
Antes del partido, Chivas era tercero con 18 puntos en 10 partidos, con cinco victorias, tres empates y dos derrotas, y Atlas era sexto con 17 unidades, apenas un punto detrás. El resultado podía acercar al ganador a los primeros lugares, con América y Toluca también en la pelea por el liderato. En ese contexto, la mano reclamada por Alvarado adquirió todavía más peso para los rojiblancos, que buscaban sumar en la cancha de su rival histórico. La crítica de Guerrero mantiene el arbitraje en el centro de la conversación.








