Jordan Carrillo rescató a Chivas con su gol al minuto 77 en el 1-1 ante Tigres, pero Gabriel Milito no confirmó que vaya a darle la titularidad en los próximos partidos del Apertura 2026. El técnico argentino se mostró contento por la anotación: “Estoy contento por el gol que marcó, viene muy bien para su confianza”. Eso sí, dejó claro que seguirá compitiendo por un lugar como el resto de sus compañeros. La declaración llega con el Guadalajara en cuatro partidos consecutivos sin ganar y con solo tres puntos de los últimos doce. Y el gol de Carrillo abre un debate que Milito no quiso resolver.

El problema del equipo va más allá de una decisión individual. Chivas empató 2-2 con América, perdió 0-2 ante Querétaro, igualó 1-1 con Atlas y volvió a empatar 1-1 con Tigres, con cuatro goles a favor y seis en contra en ese tramo. Juan Brunetta adelantó a los visitantes al 36' y fue expulsado al 45+2, pero el Rebaño jugó todo el segundo tiempo con un hombre más y solo pudo igualar. Carrillo evitó la derrota, aunque dejó otra señal de alerta: falta contundencia. Con cinco jornadas por delante, nadie en Verde Valle puede relajarse. Y la banca de Chivas está más caliente que nunca ya que algunos jugadores han tenido bajo rendimiento.

Carrillo presiona a Alvarado y Camberos

El gol puede abrirle una oportunidad en el ataque rojiblanco. Por su capacidad para jugar por las bandas, Carrillo podría competir por minutos en el sector izquierdo con Hugo Camberos o permitir que Milito reorganice las piezas ofensivas, según la posición que ocupe Roberto Alvarado. Ninguno de ellos tiene el puesto asegurado, ni su rendimiento es el único problema del equipo, pero hay una alternativa que el técnico puede explorar. Carrillo demostró que puede aportar bajo presión y ahora necesita convertir ese impacto en continuidad. Si recibe más minutos ante Necaxa, tendrá la chance de demostrar que también sirve desde el inicio y no solo como revulsivo. Y Milito tiene sus propias razones para seguir esperando.

El entrenador explicó que está pendiente de quienes tienen menos participación: “Claramente, todos los futbolistas quieren estar; si no juegan, algo les afecta. Tratamos de ayudarlos”. También sostuvo que el ingreso de Carrillo era necesario ante Tigres y que tendrá las mismas oportunidades que sus compañeros. Su mensaje reconoce el valor del gol, pero no garantiza cambios en la alineación, que dependerá de los entrenamientos, las necesidades tácticas y el rendimiento de cada jugador. Sin embargo, con una racha negativa, mantener las mismas piezas sin resultados puede aumentar las preguntas sobre sus decisiones. Carrillo ya presentó argumentos. Y ahora le toca al técnico decidir si los convierte en una titularidad.

Chivas y sus cinco partidos decisivos

El próximo compromiso será ante Necaxa, el martes 20 de octubre a las 18:07 horas del centro de México, en el Estadio Akron. Después, Chivas visitará a Monterrey, recibirá a Atlante, jugará en León y cerrará la fase regular ante Cruz Azul. Son cinco encuentros para recuperar regularidad y sostenerse entre los ocho primeros de la clasificación. La preocupación es que el equipo todavía no logra cortar su racha y solo sumó tres de los últimos doce puntos. El duelo ante Necaxa es la primera oportunidad de reaccionar ante su gente. Y también una prueba para ver si Milito introduce ajustes en el ataque.

El problema de Chivas no se limita a elegir quién juega: necesita transformar sus ocasiones en victorias y aprovechar mejor los partidos con condiciones favorables. Contra Tigres tuvo superioridad numérica durante toda la segunda mitad y aun así solo consiguió el empate, algo que no se puede repetir. Con cinco jornadas por jugar, cada punto puede definir la clasificación. Milito todavía tiene margen para probar alternativas, pero necesita que sus decisiones se vean reflejadas en el marcador. Si Carrillo recibe más minutos, será uno de los temas a seguir en un equipo que necesita respuestas inmediatas. Y en Chivas, el que no gana, pierde la paciencia de su gente.