Los aficionados de Chivas abuchearon a sus jugadores en el Estadio Akron después del 1-1 ante Tigres, por la Jornada 12 del Apertura 2026. En el video del partido se escuchan los silbidos dirigidos al equipo, una señal de que el respaldo de la grada ya no es incondicional cuando los resultados no llegan. El Guadalajara necesitaba ganar para recuperar impulso en la recta final del torneo y se quedó con un punto. Y el desarrollo del partido explica buena parte del enojo. Fechas atrás ya había sucedido algo aparecido.

Juan Brunetta adelantó a los felinos al minuto 36 y Jordan Carrillo igualó al 77, sin que el Rebaño lograra la remontada. Tigres jugó toda la segunda parte con diez hombres, por la expulsión de Brunetta al final del primer tiempo, y ni así Chivas consiguió la victoria. La ironía es que el empate lo marcó Carrillo, uno de los jugadores que más cuestionamientos ha recibido por su falta de minutos. Esa ventaja numérica desperdiciada fue lo que más molestó a los seguidores.

Chivas llega sin ganar

Antes del partido, Chivas acumulaba tres jornadas sin ganar, con dos empates y una derrota, y venía de igualar 1-1 con Atlas en el Clásico Tapatío. Tenía 19 puntos y buscaba aprovechar la localía para mantenerse en la pelea por los primeros lugares, mientras Tigres llegaba en la parte baja con 13. El duelo era una oportunidad para marcar diferencias ante un rival en crisis. Y el primer gol complicó todo.

Diego Lainez recuperó el balón ante Brian Gutiérrez, lo superó en el uno contra uno y asistió a Brunetta para el 1-0, una jugada que dejó señalado al mediocampista rojiblanco y obligó al Guadalajara a perseguir el marcador durante buena parte del encuentro. Aunque Carrillo empató, el equipo no encontró el gol que lo dejara con los tres puntos. Los abucheos llegaron como respuesta a esa sensación de oportunidad perdida.

El Akron y el antecedente de 2022

El ambiente recuerda otros momentos de tensión entre Chivas y su afición. En septiembre de 2022, después de que Tigres goleara 4-1 al Guadalajara en el Akron, algunos seguidores empezaron a irse de las tribunas antes del silbatazo final. TUDN documentó el reclamo de un aficionado rojiblanco a quienes se marchaban, a los que reprochó que dejaran de apoyar al equipo en un momento complicado. Aquel episodio mostró una grada dividida entre los que se quedaban y los que preferían irse. Y cuatro años después la frustración se expresa de otra forma.

Esta vez la señal más visible fueron los abucheos, y para Gabriel Milito significan una presión extra: debe reducir los errores que permiten que los rivales se adelanten y lograr que el equipo aproveche mejor sus oportunidades. El siguiente compromiso será ante Necaxa, el martes 20 de octubre a las 18:07 horas del centro de México, en el Estadio Akron, una oportunidad inmediata para responder ante su gente. La afición puede seguir acompañando, pero espera una respuesta futbolística que justifique ese apoyo.