James Rodríguez quiere vestir la camiseta del Club América, y estaría dispuesto a hacer un sacrificio económico considerable para lograrlo. Según reportes, el volante cafetero bajaría sus pretensiones salariales de casi 5 millones de dólares anuales a una cifra mucho más cercana al tope que maneja Coapa para sus figuras, estimado en alrededor de 2 millones de dólares. Sin embargo, el dinero no sería el único obstáculo: Guillermo Almada exigiría que el excapitán de la Selección Colombia se someta a un régimen de trabajo físico exigente, con dobles jornadas y fuerte carga de gimnasio, como condición para sumarlo al proyecto.

El dilema de James Rodríguez: acostumbrado al salario de las grandes ligas

El caso no es sencillo desde lo económico. Tras terminar su vínculo con el Minnesota United de la MLS, el '10' cafetero, de 35 años, quedó como agente libre y, de acuerdo con distintos reportes, sus pretensiones rondarían los 5 millones de dólares por temporada. América, en cambio, maneja una política salarial mucho más conservadora para incorporaciones de ese perfil, con un techo que estaría cerca de los 2 millones de dólares anuales, lo que obligaría al mediocampista a resignar una parte importante de sus ingresos si quiere firmar con las Águilas.

Un posible contrato corto, no de largo plazo

Más allá de la cifra final, la negociación también contemplaría un formato distinto al que suele firmar el otrora ídolo de Real Madrid. En lugar de un vínculo de varias temporadas, América estudiaría ofrecerle un contrato acotado únicamente hasta el cierre del Apertura 2026, en diciembre, con la intención de evaluar su rendimiento antes de decidir sobre su continuidad. Este tipo de acuerdos de corto plazo le permitiría al club medir el impacto físico y futbolístico del colombiano sin comprometerse a un proyecto prolongado.

La condición de Almada: dobles jornadas y trabajo físico intenso

El otro gran punto de la negociación pasa por lo físico. Guillermo Almada es conocido por manejar una pretemporada y una carga de entrenamiento exigentes, con dobles jornadas y un fuerte componente de trabajo en el gimnasio, algo que no siempre ha sido el fuerte del experimentado volante, cuya carrera en los últimos años estuvo marcada por lesiones recurrentes. Si quiere sumarse a Coapa, tendría que aceptar sin excepciones las reglas físicas que impone el técnico uruguayo, un desafío no menor para un futbolista que llega con 35 años y viene de un Mundial 2026 discreto con Colombia, en el que fue sustituido en la derrota ante Suiza por los octavos de final.

Una carrera que pasó por los clubes más grandes de Europa

El interés de América no es casualidad: el histórico '10' cafetero llega con un currículum que pocos jugadores en la Liga MX pueden igualar. Pasó por el Real Madrid, el Bayern Múnich y el Everton, además de etapas en Olympiacos, Sao Paulo, Rayo Vallecano y, ya en México, el León, club con el que disputó 34 partidos, anotó 5 goles y repartió 9 asistencias antes de partir a la MLS. Esa jerarquía es justamente lo que busca Almada para reforzar un mediocampo que, desde la salida de Diego Valdés, no ha logrado encontrar un '10' de recambio claro.

Lo que falta para llegar a América

Por ahora, la negociación sigue en fase de sondeo. América ya cerró su primer refuerzo del mercado con la llegada de Óscar Perea, pero el caso del exjugador de Bayern Múnich continúa abierto y dependerá tanto de que confirme la rebaja salarial como de que acepte, sin condiciones, el plan de trabajo físico que le exige Almada. Si ambas partes ceden, el conjunto azulcrema podría anunciar en las próximas semanas una de las incorporaciones más mediáticas del Apertura 2026.