El exdelantero mexicano Hugo Sánchez, histórico goleador del Real Madrid, está relacionado con una de las residencias más llamativas de Cancún. Se ubica en el Boulevard Kukulcán, cerca de Playa Marlín, tiene unos 900 metros cuadrados y entre siete y ocho niveles, según distintas publicaciones. Destacan sus albercas en diferentes plantas, sus jacuzzis, sus terrazas y sus vistas al mar Caribe y a la laguna Nichupté. Hay un detalle clave: los reportes señalan que el Pentapichichi sería dueño de la parte superior del edificio, así que no debe asumirse que toda la construcción es suya. Y lo que más llama la atención está en la azotea.


La casa tiene dos estatuas gigantes del exfutbolista: una reproduce su celebración característica después de marcar un gol y la otra lo muestra ejecutando una chilena, el remate acrobático que se volvió su sello. Ambas están en una zona elevada y se distinguen desde puntos cercanos del Boulevard Kukulcán. Además, la propiedad tiene unas siete albercas de tamaño mediano, algunas con acceso directo a la playa. Aunque popularmente se habla de ocho pisos, algunos reportes describen siete, así que la cifra depende de cómo se cuenten las plantas. Un lujo así despierta una pregunta inevitable.

La fortuna de Hugo Sánchez

Su dinero viene sobre todo de sus contratos como futbolista profesional. Un reportaje de El País, publicado en octubre de 1985, documentó que firmó con el Real Madrid por cinco temporadas, con una ficha anual de 60 millones de pesetas y condiciones ligadas a sus derechos de imagen. El propio Sánchez recordó después que el contrato que consiguió con el Atlante tras el Mundial de 1994 llegó a ser más lucrativo que el que tuvo en el club madridista. Eran cifras enormes para un futbolista mexicano de su época. Y no fue su única fuente de ingresos.

Tras retirarse, trabajó como entrenador y comentarista deportivo: dirigió a Pumas y conquistó el bicampeonato de la Liga MX, en 2004 y 2004-2005, y luego desarrolló su carrera en medios. En una entrevista con la revista Proteja su Dinero, de la Condusef, explicó que prefiere invertir en bienes raíces antes que ser socio de restaurantes, bares o discotecas. Aun así, no existe una cifra oficial de su patrimonio ni una valoración pública verificable del precio de la mansión. Esa estrategia ayuda a entender cómo administró lo que ganó. Y su carrera deportiva es lo que lo hizo posible.

Los mejores años de Hugo Sánchez

Sus años más brillantes llegaron entre mediados de los ochenta y comienzos de los noventa. Antes de fichar por el Real Madrid en 1985, destacó con el Atlético de Madrid, donde ganó el Trofeo Pichichi de la temporada 1984-85 con 19 goles. Su llegada al conjunto blanco elevó su nivel gracias a su definición al primer toque, sus movimientos en el área y sus remates acrobáticos. Su mejor campaña fue la 1989-90, cuando anotó 38 goles en la Liga española y ganó el Pichichi y la Bota de Oro europea, con lo que igualó el registro de Telmo Zarra en una temporada. Y una jugada quedó grabada por encima de todas.

El 10 de abril de 1988 marcó una chilena al Logroñés, una de las imágenes más recordadas de su trayectoria. Según el Real Madrid, disputó 282 partidos y marcó 208 goles con el club. Ganó cinco Ligas consecutivas, una Copa de la UEFA, una Copa del Rey y tres Supercopas de España, y como madridista consiguió cuatro Trofeos Pichichi y una Bota de Oro. Esas estadísticas explican por qué las estatuas de Cancún hacen referencia a sus goles más espectaculares.