Armando "Hormiga" González volvió a quedarse sin marcar y su frustración quedó en evidencia. Al ser sustituido en el empate de Chivas ante Puebla, el delantero pateó el banco de suplentes y dejó ver su enojo, un gesto que no pasó desapercibido para Gabriel Milito ni para la afición rojiblanca. La reacción reflejó la presión que vive el "9" del Guadalajara por reencontrarse con el gol. Pero para entender el origen de su molestia, primero hay que repasar cómo se desarrolló el partido.

Un empate agridulce para Chivas

El duelo, correspondiente a la Jornada 3 del Apertura 2026, se disputó bajo un fuerte aguacero en el Estadio Cuauhtémoc y terminó 1-1 entre Puebla y Chivas. El Rebaño Sagrado desperdició varias ocasiones claras en los primeros diez minutos gracias a las buenas atajadas del portero poblano Ricardo Gutiérrez, algo que le pasó factura cuando Eduardo Mustre abrió el marcador al minuto 26 tras un centro de Emiliano Gómez y una salida imprecisa del guardameta rojiblanco Raúl Rangel. Ya en el complemento, Chivas se volcó al ataque y logró el empate al minuto 62 con un remate cruzado de Roberto "El Piojo" Alvarado, resultado que dejó a ambos equipos con cuatro unidades. Fue justo en ese tramo final, con el marcador ya igualado, cuando la frustración de la Hormiga terminó de estallar.

Cuatro disparos y dos grandes ocasiones falladas para la Hormiga González

Durante el partido, el delantero rojiblanco fue titular y buscó insistentemente reencontrarse con el gol: disparó en cuatro ocasiones, con dos remates entre los tres palos, aunque con apenas 0.47 en expectativa de gol sobre el arco (xGOT), un número que refleja lo complicado de sus intentos. A eso se suma que desperdició dos grandes ocasiones claras, situaciones que fueron profundizando su desesperación conforme avanzaba el reloj. Al minuto 71, Milito decidió mandarlo al banco para dar entrada a Ángel Sepúlveda, buscando una variante distinta que le diera a Chivas otra opción para destrabar el marcador. La frustración del delantero no nació únicamente por lo ocurrido ante Puebla, sino por una sequía goleadora que ya comienza a pesar en su confianza.

Una sequía que ya supera los tres meses

El canterano rojiblanco no anota desde el 5 de abril de 2026, cuando marcó un doblete ante Pumas en el Estadio Akron, por la Jornada 13 del Clausura 2026. Desde entonces acumula ya más de seis partidos consecutivos sin gol en Liga MX y más de 500 minutos sin celebrar entre club y Selección Mexicana. Su participación en el Mundial 2026 tampoco ayudó a cortar la racha: apenas sumó minutos ante Sudáfrica y luego quedó fuera de la rotación de Javier Aguirre en los siguientes compromisos. De vuelta con Chivas para el Apertura 2026, entró de cambio en la derrota ante Toluca y fue titular ante Bravos de Juárez, sin lograr romper el maleficio en ninguno de los dos encuentros, algo que se repitió ahora ante Puebla. Esa larga espera es justamente lo que explica por qué cada sustitución empieza a pesarle tanto.

El contraste con su mejor versión

En el Apertura 2025, el delantero rojiblanco se proclamó campeón de goleo con 12 anotaciones, igualando la mejor cifra de un atacante de Chivas en torneos cortos y superando el registro de Javier "Chicharito" Hernández como delantero mexicano menor de 23 años con más goles en un solo certamen. Además, cerró aquel torneo con una racha de cinco goles en sus últimos tres partidos, un nivel que hoy contrasta por completo con los más de tres meses que acumula sin marcar.