El oso de Rapha Veiga en el América vs Olimpia en la Concacaf Champions Cup
El equipo no pudo romper el cero durante la vuelta en casa
El jugador cometió un pequeño error antes del juego vs Olimpia
El América selló su pase en la Concacaf Champions Cup, pero dejó más preguntas que certezas tras el empate sin goles ante Olimpia. Durante la transmisión, Daniel Brailovsky lanzó una advertencia que encendió el análisis: Rapha Veiga no será un futbolista constante en cada intervención, pero marcará la diferencia en cada toque. La frase resume lo que se vio en la cancha, un jugador intermitente, aunque capaz de regalar destellos que cambian el ritmo de un partido cerrado. Y justo cuando el debate futbolístico comenzaba a girar en torno a su actuación, un detalle fuera del campo terminó por robarse parte de la conversación. Más allá de su debut continental, Rapha Veiga llamó la atención por un error en redes sociales al publicar la ubicación del encuentro señalando el Estadio Banorte, cuando el partido se disputó en el Estadio Azulcrema. El detalle no pasó inadvertido para la afición, que rápidamente viralizó la equivocación. Aunque fue un simple desliz, reflejó el poco tiempo del refuerzo del América en México. Sin embargo, no fue el único foco de atención en la noche, pues en el estadio ya se encontraba la joya que contrató el América.
Thiago Espinosa presume ambición
En paralelo, Thiago Espinosa fue presentado oficialmente como nuevo jugador azulcrema. A su llegada al aeropuerto no dudó en lanzar una declaración contundente al afirmar que llega al club más grande de México y a uno de los más importantes del continente. El lateral uruguayo fue trasladado casi de inmediato al estadio, donde observó desde un palco el desempeño de sus nuevos compañeros. Su presencia simbolizó el inicio de una nueva competencia interna por la banda izquierda, zona en la que peleará con Borja por la titularidad. Pero mientras las caras nuevas generan ilusión, hubo un aspecto que volvió a empañar la imagen del club.
El grito que no desaparece
A pesar de las advertencias y del riesgo latente de sanciones, el grito discriminatorio volvió a escucharse en repetidas ocasiones durante el encuentro. La insistencia de un sector de la afición contrastó con los nulos esfuerzos del arbitraje por erradicar la conducta. El episodio no solo ensombrece el espectáculo, también coloca al club bajo la lupa disciplinaria en un torneo internacional donde las multas y castigos pueden ser severos. Y en un contexto donde el resultado tampoco terminó de convencer, el ambiente quedó lejos de ser el ideal.
Cumplieron, pero no convencieron
El empate sin goles fue suficiente para avanzar gracias al 2-1 global, aunque el funcionamiento dejó sensaciones encontradas. André Jardine probó con un esquema de doble punta, colocando a Henry Martín y a Raúl Zúñiga trabajando en conjunto, pero la fórmula no logró traducirse en ocasiones claras. América tuvo la pelota, intentó imponer condiciones, pero careció de profundidad y claridad en el último tercio. Como apuntó Brailovsky, el equipo cumplió con el objetivo, aunque quedó en deuda con el espectáculo. Y ahora, con el boleto asegurado y el Clásico en el horizonte, la exigencia será mucho mayor.