Efraín Juárez reconoció que no hay un conflicto personal con Antonio Sancho, quien formó parte de la directiva de Pumas durante su etapa como entrenador: "Yo no tengo ningún problema. Tan es así que él estuvo en mi boda con su esposa". Aun así, le habría gustado una llamada tras su salida: "Hasta el día de hoy nunca me ha sonado el teléfono de Toño Sancho y yo no hice nada". El técnico mexicano, que quiere volver a dirigir al club, aclaró que su ciclo no terminó por una pelea. Y sus palabras abren la puerta a un posible reencuentro con Ciudad Universitaria.

Juárez llegó a Universidad Nacional después de unos 15 años fuera del país y encontró en el equipo una oportunidad especial por su pasado como futbolista auriazul. Defendió su trabajo y recordó que el equipo compitió y generó ilusión, aunque quedarse sin el título fue uno de los golpes más duros, porque sentía que la afición merecía celebrar un campeonato. No hay oferta oficial ni negociación confirmada para un regreso. El deseo existe, el plan no. Y esa deuda sigue pesando en su relato.

Por qué Juárez dejó Pumas

Sostuvo que su salida no respondió a una pelea personal, sino a una decisión ligada a su deseo de tomar distancia y evaluar su futuro profesional. El final del ciclo le dejó sentimientos encontrados, sobre todo por la conexión que construyó con los seguidores universitarios y la ilusión de ser campeón con el equipo que conocía desde su etapa de jugador. No presentó su marcha como una ruptura definitiva. Su postura apunta a que una relación laboral puede terminar sin borrar el vínculo con un club. Y esa distinción es la clave de su mensaje.

El cariño de la afición es otro de los puntos que destacó. Dirigir a Pumas representaba una responsabilidad especial por lo que significa el club en su historia personal, y reconoció que la exigencia es alta y que el objetivo del título no se cumplió. Esa deuda deportiva marcó el cierre de su ciclo en el banquillo. No es un recuerdo amargo, pero sí inconcluso. Y el presente del equipo vuelve a alimentar esa conversación.

Pumas busca reaccionar con Solari

Sus palabras llegan en un momento complicado para el equipo: Pumas empató 3-3 ante Cruz Azul el 11 de octubre, después de haber tomado ventaja de dos goles, y terminó la Jornada 11 en el 12º lugar del Apertura 2026, con 13 puntos. El resultado mostró la necesidad de mayor regularidad para acercarse a la zona de clasificación. Mientras Juárez habla de volver, el equipo de Esteban Solari sigue buscando su rumbo. Una cosa es recordar el pasado y otra resolver el presente. Y el siguiente reto no da margen.

Pumas visitará a Atlante el viernes 16 de octubre, en la Jornada 12, en el Estadio Banorte, a las 21:00 horas del centro de México, con transmisión de TV Azteca y Christian Martinoli y Luis García en la cobertura. Los universitarios necesitan sumar para mejorar su posición y evitar que la distancia con los puestos de clasificación siga creciendo. Si Solari no encuentra resultados, la conversación sobre el banquillo seguirá creciendo, y nombres como el de Juárez volverán a sonar. Cualquier regreso dependería de las condiciones deportivas y de una decisión formal de ambas partes. Y en Pumas, el pasado siempre vuelve cuando el presente no alcanza.