Pumas ganaba 2-0 a los 16 minutos y terminó empatando 3-3 en Ciudad Universitaria, un resultado que tenía a Esteban Solari con cara de derrota. Juninho Vieira abrió el marcador al 10, César Huerta amplió al 16 y Robert Morales hizo el 3-1 al 49. Del otro lado, Agustín Palavecino descontó al 45+3, Andrés Montaño acercó a La Máquina al 64 y Christian Ebere firmó la igualada al 85. El entrenador necesitaba administrar la ventaja y no lo logró. Los números de la noche explican por qué el empate duele tanto. Solari demostró la molestía a su equipo que no pudo quedarse con los 3 puntos.

Cruz Azul lanzó 30 remates contra 9 de Pumas, dominó con 68 % de posesión, registró 37 toques dentro del área rival y acumuló 2.87 goles esperados frente a 1.33 de los universitarios. Una diferencia así no se explica solo por un hombre menos. Lo que evitó una derrota peor fue Keylor Navas: el costarricense hizo tres atajadas determinantes y otras dos en el tiempo añadido, entre ellas un remate a quemarropa al 88 que habría sido el cuarto de los celestes. Además, La Máquina estrelló cuatro disparos en los postes. Navas no tuvo culpa en ninguno de los tres goles, pero otros sí quedaron señalados.

Solari estalla contra Antuna

César "Chino" Huerta fue decisivo en los dos extremos del partido: marcó el segundo gol y después dejó a Pumas con diez. Vio la primera amarilla al 26 y la segunda al 37, y desde entonces Solari tuvo que defender más de 50 minutos en inferioridad numérica. Cruz Azul encontró espacios que antes no tenía y no los soltó. El técnico elogió el rendimiento de su jugador antes de la expulsión, pero admitió que las dos amonestaciones cambiaron todo. El reclamo más fuerte, sin embargo, llegó después del gol de Ebere.

Las cámaras captaron a Solari llamando a Uriel Antuna y gritándole indicaciones tras la jugada del 3-3, según Fox Sports. La acción comenzó con una progresión por el costado izquierdo y terminó con el balón dentro del área chica, y el trabajo defensivo del atacante quedó en entredicho. En conferencia de prensa, el argentino aseguró sentirse respaldado por sus futbolistas y sostuvo que el equipo buscó el triunfo incluso con diez. La imagen del grito, sin embargo, dijo bastante más que sus palabras. Y el historial reciente del equipo ayuda a entender su desesperación.

Pumas sigue sin cerrar partidos

La Fecha FIFA le dio a Solari tiempo para trabajar y Pumas mostró otra cara: dos goles en los primeros 16 minutos y uno más apenas cuatro después del descanso. Fue una señal positiva frente a los problemas ofensivos de partidos anteriores, aunque no alcanza para decir que corrigió sus fallas. Antes de recibir a Cruz Azul había perdido 2-3 con Atlético de San Luis, empatado 1-1 con Atlas y caído 0-3 con Chivas. Con 13 puntos y en el puesto 12, necesita convertir la mejoría en resultados. El calendario no le deja margen para fallar.

El primer examen será ante Atlante, de visita, el 16 de octubre a las 21:00 horas del centro de México. Luego irá con Santos Laguna el 21 de octubre a la misma hora, recibirá a Tigres el 24, visitará a Puebla el 30 y tendrá el duelo contra el América el 7 de noviembre, todos a las 21:00. El 21 de noviembre cerrará contra Monterrey, a las 19:00. Solari necesita más disciplina, menos concesiones y ventajas bien protegidas para no depender otra vez de Navas. Si el equipo vuelve a fallar, el reclamo a Antuna será apenas el principio.