Alan Mozo ya es nuevo jugador de Cruz Azul y su llegada a La Máquina genera expectativas, aunque también deja una advertencia sobre la mesa. El periodista Javier Alarcón analizó la incorporación y señaló en X que el lateral “aporta y falla” en distintos aspectos, pero consideró que encaja en las necesidades actuales del equipo. Eso sí, puso una condición para que la apuesta funcione: “Cabe en el contexto actual de Cruz Azul, siempre y cuando controle su temperamento. No me desagrada para nada”. Así, el carácter del defensor aparece como uno de los aspectos que más deberá cuidar en esta nueva etapa.
El carácter de Alan Mozo ha marcado su trayectoria
La observación de Alarcón tiene antecedentes. A lo largo de su carrera, Mozo ha protagonizado algunos episodios que terminaron generando cuestionamientos, especialmente durante su etapa con Pumas. En aquella época fue sancionado por incumplir protocolos sanitarios durante la pandemia y, posteriormente, la difusión de un video suyo en una reunión con bebidas alcohólicas también provocó medidas disciplinarias en 2021. Dentro de la cancha, su intensidad tampoco ha pasado desapercibida, pues sus reclamos y acciones al límite en ocasiones terminaron condicionando su participación. Ahora, con Cruz Azul, tendrá el reto de demostrar que esa faceta puede quedar en segundo plano.
Alarcón alaga la incorporación de Mozo
El análisis de Javier Alarcón coincide con una de las principales necesidades de Cruz Azul bajo el mando de Joel Huiqui: recuperar el orden y reducir las desatenciones defensivas. En este Apertura 2026, el técnico ha apostado por una estructura más equilibrada, en la que cada jugador debe cumplir con responsabilidad sus funciones. En ese contexto, la llegada de Alan Mozo puede ofrecer una alternativa importante por la banda derecha, siempre que logre adaptarse a las exigencias del sistema. Hasta ahora, La Máquina ha recibido solo 5 goles, una cifra que refleja el trabajo defensivo realizado y eleva la exigencia para cualquier refuerzo que se incorpore al equipo.
Mozo regresa después de un largo proceso
A ese desafío se suma el aspecto físico. El lateral sufrió el 1 de febrero de 2026 una fractura helicoidal en el tercio proximal del peroné izquierdo, acompañada de un esguince de segundo grado en el tobillo, durante el encuentro entre Pachuca y Querétaro por la Jornada 4. La gravedad de la lesión lo mantuvo aproximadamente 24 semanas fuera de actividad y lo obligó a completar un extenso proceso de recuperación. Finalmente, volvió a competir el 18 de julio, cuando disputó 85 minutos en el triunfo 3-0 de Pachuca sobre Pumas. Por ello, uno de los primeros objetivos de La Máquina será llevarlo de manera progresiva hasta recuperar toda su confianza y ritmo.
Cruz Azul hizo una apuesta importante por el lateral
Mientras tanto, el club cementero también asumió un compromiso económico considerable. Cruz Azul se hará cargo del 100% del salario de Mozo, cercano a los 2 millones de dólares anuales, y el acuerdo contempla una opción de compra que podría convertirse en obligatoria si el futbolista alcanza el porcentaje de minutos establecido. La operación responde, además, a una necesidad concreta: el equipo busca mayor presencia y regularidad por la banda derecha después de un periodo en el que ha tenido dificultades para proteger su arco. Con 253 partidos en Primera División, Mozo aporta experiencia y recorrido, pero ahora tendrá que demostrar que puede mantenerse sano, rendir con regularidad y, sobre todo, darle la razón a quienes ven en él un refuerzo capaz de marcar diferencia.







