Charly Rodríguez atraviesa uno de sus mejores momentos con Cruz Azul y su actuación más reciente lo dejó claro: fue una de las figuras en la victoria 3-1 sobre Necaxa, partido en el que aportó dos asistencias y volvió a demostrar su peso dentro del equipo. Detrás de este buen momento existe además una motivación que va más allá de los números. El mediocampista sabe que la próxima convocatoria de la Selección Mexicana está cada vez más cerca y quiere aprovechar su actualidad para volver a ganarse un lugar en el Tricolor. A esto se suma la salida de Erik Lira rumbo al Mónaco, que le entregó una responsabilidad todavía mayor dentro de La Máquina. Ahora, Rodríguez no solo es uno de los referentes futbolísticos del equipo, sino también su capitán, y su gran actuación ante Necaxa podría ser el argumento que necesitaba para volver a levantar la mano ante Rafael Márquez.
Charly Rodríguez quiere ganarse un lugar
El objetivo de Rodríguez es claro: volver a formar parte de la Selección Mexicana y competir por un puesto en el mediocampo. México tiene programados partidos ante Japón el 6 de septiembre y Corea del Sur el 9 de septiembre, por lo que la definición de la lista representa una oportunidad inmediata para el mediocampista. El problema es que la competencia por esos lugares será especialmente fuerte. Edson Álvarez, Luis Chávez y Luis Romo cuentan con amplia experiencia internacional, mientras que Erick Sánchez, Marcel Ruiz y Fidel Ambriz también aparecen en la disputa por un puesto. Charly tendrá que mantener el nivel que está mostrando con Cruz Azul para entrar en esa conversación. Su actuación más reciente, precisamente, dejó argumentos suficientes para comenzar a levantar la mano.
Ante Necaxa, Charly respondió como el nuevo líder
El partido frente a Necaxa mostró la dimensión que está tomando Rodríguez dentro del equipo. Según los registros de Sofascore, el mediocampista terminó con 67 toques, dos asistencias y siete pases clave, además de completar 3 de 5 centros. También acertó 41 de 52 pases, con 25 entregas precisas en campo rival, y recuperó cinco balones. Aunque no consiguió marcar, su influencia en la construcción ofensiva fue determinante y confirmó que cada vez tiene mayor peso en el funcionamiento de La Máquina. Pero su crecimiento no se explica únicamente por lo que hace con el balón.
La salida de Erik Lira cambió el papel de Charly
La transferencia de Erik Lira al Mónaco dejó un espacio importante dentro de la estructura cementera y, al mismo tiempo, modificó el papel de Rodríguez. Charly asumió una mayor responsabilidad en el mediocampo y recibió el brazalete de capitán, convirtiéndose en uno de los principales referentes del vestidor. La salida de Lira no solo obligó al equipo a reorganizar su zona central, sino que también abrió la puerta para que otros futbolistas dieran un paso al frente. Rodríguez aceptó ese desafío y ahora tiene una responsabilidad que puede trascender el terreno de juego. Y ese nuevo estatus también podría terminar reflejándose en su valor.
El brazalete también puede impulsar su valor de mercado
El nuevo protagonismo de Rodríguez podría tener consecuencias dentro y fuera de la cancha. Actualmente, el mediocampista está tasado en aproximadamente 5 millones de euros, pero una buena temporada con Cruz Azul podría incrementar considerablemente su cotización. De acuerdo con la proyección planteada, una eventual conquista del Apertura podría llevar su valor hasta los 7.5 millones de euros. Para Charly, el brazalete representa así una oportunidad doble: consolidarse como uno de los líderes de La Máquina y utilizar ese protagonismo para volver a colocarse entre las opciones de la Selección Mexicana. Por ahora, el mediocampista ya hizo su parte y la próxima convocatoria será la prueba definitiva para saber si Rafael Márquez también lo ve como una alternativa.







