Alejandro Zendejas quedó fuera de la convocatoria de Estados Unidos para la Fecha FIFA de septiembre-octubre de 2026. Mauricio Pochettino no lo incluyó entre los 28 llamados para enfrentar a Perú y Chile, pese a que el extremo ya reapareció con el América. El verdadero responsable, sin embargo, no está en Estados Unidos: es Guillermo Almada, quien maneja con extrema cautela el regreso de Zendejas tras su operación de rodilla. Y detrás de esa ausencia hay un factor que terminó inclinando la balanza.

Tras el Mundial 2026, Zendejas se sometió a una cirugía de rodilla para resolver molestias articulares que arrastraba desde el cierre de la temporada pasada. Su regreso a las canchas se dio apenas el 12 de septiembre, ante Cruz Azul, cuando entró de cambio en la segunda mitad y acumuló solo 45 minutos en todo el arranque del Apertura 2026. Ese ritmo de competencia es insuficiente para que cualquier selección, mucho menos una en plena reconstrucción con Pochettino, lo arriesgue en dos partidos internacionales de alta exigencia física. Todo esto dejó una decisión prácticamente encaminada.

El obstáculo real está en el plan de manejo que Almada trazó junto al cuerpo médico de Coapa. La idea del estratega uruguayo es ir sumando minutos de forma gradual, de menos a más, para que Zendejas llegue en plenitud al tramo decisivo del Apertura 2026. Esa filosofía, compartida entre club y jugador, es la que terminó por convencer al cuerpo técnico estadounidense de dejarlo fuera: forzarlo ahora, en dos amistosos sin peso competitivo real para Estados Unidos, hubiera significado arriesgar una recaída en la misma rodilla operada. El reloj de su recuperación, mientras tanto, sigue marcando los siguientes pasos.

El riesgo real de lesión que evitó Zendejas con Estados Unidos

Zendejas ya sufrió un desgarro muscular en el pasado tras una carrera de alta velocidad, y su cirugía de rodilla de este año responde a molestias articulares acumuladas por la sobrecarga de jugar Liga MX y selección de forma simultánea durante el ciclo mundialista. Someterlo a la exigencia de dos partidos internacionales, viajando entre Orlando y San Luis en menos de una semana, habría elevado el riesgo de una lesión muscular o una nueva inflamación en la rodilla intervenida, el tipo de contratiempo típico cuando un futbolista retoma actividad de alta intensidad sin una pretemporada completa de por medio. Y esa precaución también beneficia directamente los planes del América.

Por qué la Jornada 10 también estaba en juego

La otra cara del análisis tiene que ver con el calendario. Estados Unidos visitará a Perú el 26 de septiembre en Orlando y a Chile el 29 en San Luis, fechas que caen justo antes de que América visite a Necaxa por la Jornada 10, programada para el domingo 27 de septiembre. Si Zendejas hubiera sido convocado, el cruce lo habría obligado a viajar de Orlando a San Luis para enfrentar a Chile prácticamente el mismo fin de semana en que las Águilas saltan a la cancha en Aguascalientes, dejándolo fuera de esa jornada liguera por completo. Ese calendario ayuda a entender por qué, incluso con la rodilla en condiciones óptimas, la logística misma habría complicado su presencia tanto con Estados Unidos como con el América en la misma semana. Pero el calendario no es el único elemento que terminó pesando en esta decisión.

Por ahora, Zendejas continúa su plan de reincorporación en Coapa, sin la presión de una convocatoria internacional que lo hubiera expuesto físicamente. Lo que todavía no ocurre es que el extremo recupere el ritmo de competencia necesario para volver a aparecer en la lista de Pochettino. Si su evolución avanza sin contratiempos en las próximas semanas, es probable que sea considerado para la siguiente Fecha FIFA de octubre; de lo contrario, Almada y el América seguirán priorizando la cautela por encima de cualquier llamado, así implique perderse duelos frente a selecciones como Perú y Chile.