El Clásico Joven terminó con una gresca en la que Nicolás Ibáñez golpeó en el rostro a Ramón Juárez, pero Luis Enrique Santander solo mostró amarillas. La Comisión de Árbitros ya analiza la actuación del silbante y tiene sobre la mesa sanciones que van desde una inhabilitación de 2 a 4 jornadas hasta una degradación a categorías inferiores. El castigo también afecta sus ingresos por partido y pone en juego sus designaciones para la Liguilla y su continuidad con el gafete FIFA.

La pelea ocurrió al minuto 45+3, después de una falta sobre Agustín Palavecino que encendió los ánimos. Raphael Veiga pateó el balón contra el jugador de Cruz Azul y, en cuestión de segundos, comenzaron los empujones entre ambos equipos. Las bancas terminaron vaciándose y, en medio del forcejeo, Ibáñez golpeó con la mano el rostro de Ramón Juárez. Fernando "Cantante" Guerrero, comentarista de TUDN, consideró la acción como una tarjeta roja directa. Santander, en cambio, amonestó a los involucrados y el partido continuó con los dos equipos completos.

La revisión de Santander no termina con el silbatazo final. La Comisión de Árbitros analiza las repeticiones de las jugadas más polémicas y el video del golpe a Ramón Juárez ya circula ampliamente en redes sociales. En estos casos, el organismo revisa tanto la decisión tomada en el campo como el manejo general de la pelea. El reglamento de la Federación Mexicana de Futbol contempla distintas sanciones administrativas para los árbitros cuando una actuación presenta errores graves o problemas en el control del partido.

La inhabilitación y el golpe económico que enfrentaría Santander

Una de las medidas que utiliza la Comisión de Árbitros es la inhabilitación temporal, conocida en el futbol mexicano como "congelar" a un árbitro. Durante ese periodo deja de recibir designaciones como central o en el VAR. En casos de errores considerados graves, esta medida se extiende entre 2 y 4 jornadas.

La sanción también tiene un impacto económico. Los árbitros de Primera División cuentan con un sueldo base, pero sus ingresos aumentan con los honorarios que reciben por cada partido dirigido. Santander deja de cobrar esa parte mientras permanece fuera de las designaciones, por lo que una inhabilitación de varias fechas también representa una pérdida directa de dinero.

El riesgo de perder Liguilla y hasta el gafete FIFA

La Comisión también cuenta con otras medidas para corregir el rendimiento de un árbitro. Una de ellas es enviarlo a categorías inferiores, como la Liga de Expansión MX o los torneos de fuerzas básicas, antes de devolverlo a los partidos de mayor exigencia. Las designaciones para la Liguilla también dependen del rendimiento y de la evaluación que reciben los silbantes durante el torneo.

En el caso de Santander, el análisis llega además en un momento importante para su carrera internacional. Las actuaciones y la regularidad forman parte del proceso de evaluación para mantener la postulación de un árbitro ante la FIFA. Por eso, una mala valoración en Liga MX no solo afecta sus próximos partidos, también entra en el seguimiento que recibe de cara a competencias internacionales.