Guillermo Almada perdió a otra pieza de su plantilla, aunque en este caso no le dolerá tanto: Esteban Lozano, quien nunca entró realmente en los planes del entrenador, salió cedido a Santos Laguna bajo un préstamo de seis meses con opción de compra definitiva si rinde en Torreón. El canterano buscará en la Comarca el protagonismo que no ha conseguido tras vivir varias etapas grises en la escuadra americanista, en las cuales sumó muy pocos minutos en el primer equipo y apenas registró un solo gol oficial en la Liga MX. Su salida deja una duda incómoda flotando en Coapa: mientras el club sigue despidiendo jóvenes, los refuerzos de jerarquía que Almada pidió con insistencia todavía no aparecen.

Almada aclaró su necesidad

El estratega americanista alzó la voz para detallar los refuerzos urgentes que requiere el plantel. Tras el reciente compromiso ante Puebla, el director técnico externó con fastidio: "A mí no me gusta improvisar en el fútbol, porque las improvisaciones por lo general terminan saliendo mal". El timonel detalló que urge un mediapunta creativo y extremos que ofrezcan características diferentes para consolidar su estilo de juego de alta intensidad. Aunque han desfilado infinidad de nombres en la mesa de la directiva, las negociaciones siguen sin concretarse en altas definitivas para su esquema, pese a que el equipo llega a este cierre de mercado como líder invicto, con cinco victorias y un empate en seis jornadas, 16 puntos y la mejor defensa del campeonato. Con ese reclamo público sobre la mesa, la directiva ya movió ficha por un nombre concreto.

Carlos Álvarez, la alternativa tras el "no" de Deossa

La directiva azulcrema aceleró gestiones por el mediapunta español Carlos Álvarez, de 23 años, joya del Levante, que se posiciona como la alternativa más viable tras el rechazo del colombiano Nelson Deossa. Según distintos reportes desde España, América ya presentó una oferta formal de 10 millones de dólares por su carta, acompañada de un contrato por cinco años, aunque el propio jugador tendría dudas sobre dar el salto a México mientras Rayo Vallecano y su exclub, el Sevilla, también preguntan por él. Y aunque el interés es real, el perfil del jugador explica por qué Almada insiste tanto en cerrarlo.

Un perfil pensado para el costado derecho

Álvarez brilla partiendo desde la banda derecha hacia el centro del campo, zurdo de 1.68 metros con capacidad para generar futbol en los últimos metros, justo la zona donde Almada sufre constantemente por la reestructuración táctica de sus laterales. En la temporada 2024-25 disputó 42 partidos con 7 goles y 11 asistencias en LaLiga, su mejor campaña hasta ahora, aunque este semestre arrastra molestias físicas que han limitado su continuidad. Con el mercado europeo cerrando el 1 de septiembre y el mexicano con diez días adicionales de margen, las próximas horas serán determinantes para saber si América logra cerrarlo a tiempo, mientras adentro del club la sangría de canteranos no se detiene.

Un patrón que se repite con el canterano de América

Esta nueva cesión representa el tercer préstamo formal para Esteban Lozano desde que se convirtió en futbolista profesional del Club América. Previamente, el canterano azulcrema fue cedido al Sporting de Gijón en España y después militó un año con la camiseta de la Franja del Puebla en el circuito local. Su traspaso a los Guerreros se facilitó porque vuelve a ser prestado a una institución de Orlegi Sports, el mismo conglomerado dueño de la escuadra asturiana y del conjunto lagunero, dejando claro que, mientras la directiva sigue negociando afuera por refuerzos de jerarquía, adentro continúa despidiendo, uno por uno, a los jugadores que no encontraron espacio en el proyecto de Almada.