Guillermo Almada sorprendió a propios y extraños durante la victoria del América sobre Puebla al demostrar que la calidad con el balón también la conserva fuera de las canchas. Durante una acción del encuentro, un despeje de Dagoberto Espinoza tras un centro del conjunto poblano terminó directamente en la zona técnica de las Águilas. El balón cayó cerca del estratega uruguayo y Almada no dudó en controlarlo con un toque hacia atrás, pisándolo con precisión y naturalidad. La acción provocó las risas y los aplausos de varios jugadores americanistas, aunque el técnico rápidamente recuperó su seriedad y les pidió calma para continuar concentrados en el partido.

Los jugadores del América aplaudieron a su entrenador

La curiosa escena fue observada de cerca por varios futbolistas del América que se encontraban próximos a la zona técnica. Israel Reyes, Brian Rodríguez, Raphael Veiga, Cristian Borja e Isaías Violante reaccionaron entre risas y admiración ante el control de Almada, que recordó que el entrenador también tuvo una extensa carrera como futbolista profesional. Sin embargo, el uruguayo no quiso prolongar el momento y prácticamente de inmediato mostró su habitual carácter competitivo. Con gestos pidió tranquilidad a sus jugadores, dejando claro que, aunque el control generó simpatía, su prioridad seguía siendo mantener la concentración durante el compromiso.

Guillermo Almada dejó una marca como futbolista

Antes de convertirse en uno de los entrenadores uruguayos con mayor reconocimiento internacional, Guillermo Almada vivió durante décadas la realidad de un futbolista profesional. Nacido en Montevideo, comenzó su carrera en los años ochenta y pasó por instituciones como Defensor Sporting, Racing, Cerro y Progreso, además de tener una experiencia en el Aurora de Guatemala. Su camino no fue sencillo: durante una etapa de su juventud llegó a trabajar como despachador de gasolina para poder sostenerse económicamente mientras buscaba consolidarse en el fútbol. Tras más de dos décadas dentro de las canchas, Almada se retiró como jugador profesional en 2007. Aquella experiencia terminó convirtiéndose en parte fundamental del carácter que posteriormente trasladaría a los banquillos.

Almada ganó con un equipo alternativo ante Puebla

La habilidad que mostró con el balón llegó después de una de las decisiones más importantes del entrenador durante esta jornada. Almada presentó un equipo completamente alternativo frente a Puebla, pensando en el trascendental enfrentamiento contra Rayados de Monterrey por las semifinales de la Leagues Cup. La apuesta terminó funcionando, pues América consiguió una victoria por 2-0 en el Estadio Azteca y mantuvo su condición de líder invicto de la Liga MX. El resultado permitió al técnico proteger físicamente a varias de sus figuras habituales sin sacrificar competitividad, demostrando que cuenta con suficientes variantes para afrontar una exigente agenda.

Guillermo Almada también busca más refuerzos

Mientras disfruta del buen momento deportivo, Almada mantiene una preocupación que va más allá de los resultados inmediatos. El entrenador considera necesario ampliar las alternativas de su plantilla para poder competir en todos los frentes y ha identificado tres posiciones que necesitan mayor profundidad: volante, delantero y lateral izquierdo. El uruguayo busca contar con diferentes perfiles que le permitan evitar improvisaciones y sostener la intensidad de su propuesta futbolística durante el semestre. América afrontará ahora una exigente semifinal ante Rayados y, al mismo tiempo, intentará mantener el liderato en la Liga MX, por lo que la profundidad del plantel será determinante para el proyecto del estratega.