Gabriel Milito vuelve a sonar con fuerza en Independiente de Avellaneda, justo en medio de una de las semanas más movidas para ambos clubes. El técnico argentino mantiene contrato con Chivas de Guadalajara y su cláusula de rescisión rondaría los 8 millones de dólares, una cifra que complica cualquier negociación directa entre las dos instituciones. Sin embargo, existe un camino alterno que cambiaría todo el panorama: si Milito decide renunciar por voluntad propia, el Rebaño Sagrado no recibiría un solo peso por su salida. Todo apunta a que la decisión final estará en manos del propio entrenador, justo cuando en Guadalajara empiezan a acumularse las señales de un semestre cuesta arriba.
Chivas atraviesa un momento delicado en la temporada
El nombre de Milito reaparece después de una Leagues Cup 2026 para el olvido. Chivas quedó eliminada de la fase de grupos tras empatar 1-1 ante LAFC y caer en penales, perder 1-0 frente a FC Dallas y cerrar su participación con un triunfo ya sin efecto ante Seattle Sounders. El técnico argentino, cuenta con un margen negativo, en sus primeros seis partidos oficiales de la temporada, el Rebaño ganó dos. Por este motivo, se ha empezado a pesar la letra chica de su contrato.
La cláusula de rescisión que frena a Independiente
El principal obstáculo para el club de Avellaneda está en el vínculo que Milito firmó con Chivas en mayo de 2025, valuado en 1.6 millones de dólares anuales. Liberarlo antes de tiempo implicaría desembolsar cerca de 8 millones de dólares, un esfuerzo económico que luce difícil de asumir para una institución que este año ni siquiera compite en torneos internacionales. La única salida que evitaría ese pago pasa por una decisión personal del técnico: una renuncia formal lo dejaría libre sin costo alguno para el Rojo. Y en ese terreno, el vínculo emocional de Milito con Independiente podría inclinar la balanza.
Un vínculo histórico que viene de tiempo atrás
La relación entre Milito e Independiente no es nueva ni superficial. El defensor se formó en las divisiones inferiores del club, debutó ahí en Primera, fue campeón como jugador y regresó para retirarse con esa camiseta. Como entrenador, además, dio ahí su segundo salto al banco en 2016, apenas un año después de su debut en Estudiantes de La Plata. Su nombre ya había sonado en febrero de este año para un cargo directivo en Avellaneda, rumor que en ese momento fue desmentido tanto por su entorno como por dirigentes del club. Esta vez el contexto es distinto porque Independiente ya no busca un presidente, sino un entrenador con urgencia.
Independiente trabaja contrarreloj en la búsqueda de técnico
La búsqueda se aceleró luego de que el club destituyera a Gustavo Quinteros el jueves 13 de agosto, tras una goleada 4-0 ante Atlético Tucumán que lo dejó fuera de la Copa Argentina y que representó su tercera derrota en diez días. Carlos Matheu y Eduardo Tuzzio quedaron al mando de forma interina para el partido del lunes ante Lanús, mientras la dirigencia analiza nombres como Omar De Felippe, Rubén Darío Insua y Ricardo Gareca. En ese abanico de opciones, el de Milito aparece como el de mayor arraigo sentimental con la institución, aunque también el más complicado en lo administrativo.