Chivas evitó el escenario más preocupante con Diego Campillo: la primera radiografía descartó una fractura, y su regreso se estima en alrededor de 15 días, con una reincorporación progresiva en la segunda mitad de octubre. El zaguero salió del Clásico Tapatío ante Atlas por una molestia en el quinto metatarsiano del pie derecho, y su evolución dependerá de los estudios complementarios. Aun así, Gabriel Milito tiene un problema por resolver: quién ocupará su lugar. Y la respuesta ya apareció en el propio clásico.

Carlos Hernández entró por Campillo al inicio del segundo tiempo, así que es la alternativa inmediata que el técnico ya utilizó en un partido oficial. Si Campillo no llega a tiempo para Tigres, Hernández podría recibir otra oportunidad, aunque Milito deberá valorar su experiencia y su coordinación con los otros centrales. Atlas marcó al minuto 51, poco después de la modificación, y Chivas necesitó el gol de Ángel Sepúlveda al 84 para rescatar el empate. La pregunta es si el joven defensor sostendrá la presión.

Hernández, Aguirre y la defensa golpeada

Daniel Aguirre es otra alternativa para reorganizar la última línea, según la posición que Milito necesite cubrir. Gilberto Sepúlveda también podría entrar en la conversación, y Miguel Tapias y José Castillo serían opciones importantes si reciben el alta médica. El problema es que Chivas ya había informado que Tapias, Castillo, Miguel Gómez y Bryan González seguían en rehabilitación antes del duelo ante Atlas, y Luis Romo trabaja en su recuperación tras una lesión muscular en la concentración con México. La decisión táctica dependerá de quién esté disponible durante la semana.

Milito puede mantener a Hernández en el lugar de Campillo o reorganizar funciones entre los defensores que tenga a mano, pero usar jugadores que vienen de lesiones exige cuidar su condición física. Además, tendrá que conservar la salida limpia desde el fondo y la cobertura de espacios, dos pilares de su estructura. Con varias ausencias en la misma zona, el margen de error es mínimo. Y Hernández tiene una oportunidad concreta de ganar protagonismo si responde cuando le toque.

El regreso de Campillo

La estimación de 15 días no es una fecha oficial, pero si las pruebas confirman que no hay una lesión importante y el dolor desaparece, Campillo podría empezar una reincorporación progresiva a finales de octubre. El cuerpo técnico no debería apresurarlo: en el Apertura 2025 sufrió una fractura del quinto metatarsiano del pie izquierdo en otro Clásico Tapatío, fue operado y estuvo cerca de tres meses fuera. Esta vez la molestia es en el pie derecho, por lo que no debe confundirse con aquella lesión. Y el calendario aprieta.

Chivas recibe a Tigres el sábado 17 de octubre en el Estadio Akron, por la Jornada 12 del Apertura 2026, y por la cercanía del partido Campillo podría perdérselo. Milito deberá mantener competitiva una defensa que ya perdió varias alternativas y evitar que el calendario agrave el problema. La buena noticia médica reduce el temor a una baja larga, pero ahora la respuesta deportiva deberá llegar desde el banquillo.