Durante el duelo de Leagues Cup entre Chicago Fire y Cruz Azul, el equipo estadounidense reclamó la expulsión de Jesús “Chiquete” Orozco por una polémica acción dentro del área de juego. Sin embargo, el defensor de La Máquina no recibió tarjeta roja debido a que el árbitro central y el VAR interpretaron que se encontraba disputando el balón. Los reclamos del conjunto de la MLS aumentaron por los contactos que se produjeron mientras su atacante permanecía tendido sobre el césped, aunque la Ley 12 de las Reglas de Juego de la IFAB establece una diferencia clave entre una disputa con fuerza excesiva y una conducta violenta, criterio que terminó siendo determinante para la decisión arbitral.
La jugada de Chiquete que causo la polémica
Durante la jugada, Jesús “Chiquete” Orozco intentó golpear el balón en repetidas ocasiones para despejarlo o recuperarlo. El atacante de Chicago Fire se encontraba tendido sobre el césped con el esférico atrapado entre sus piernas, por lo que se produjeron varios contactos mientras el defensor de Cruz Azul intentaba quedarse con la pelota. Esa situación generó los reclamos inmediatos del equipo estadounidense, que consideró que la acción debía ser castigada con una expulsión. Sin embargo, para el cuerpo arbitral existía un elemento determinante: Orozco estaba intentando jugar el balón y no actuando deliberadamente contra su rival. Por esa razón, la jugada no terminó en tarjeta roja y tampoco fue sancionada con amarilla. De hecho, la IFAB explica al detalle este tipo de decisiones.
La Ley 12 explica la decisión
El reglamento de la IFAB establece una diferencia entre las acciones cometidas durante una disputa por el balón y aquellas que ocurren cuando el esférico ya no está en juego para los futbolistas involucrados. Una entrada o disputa puede ser considerada juego brusco grave y terminar en expulsión cuando el jugador utiliza fuerza excesiva o pone en peligro la integridad física de su adversario. Sin embargo, la conducta violenta contempla otro escenario: cuando existe fuerza excesiva o brutalidad contra un rival sin que exista una disputa por el balón. En el caso de Chiquete, el árbitro y el VAR interpretaron que el defensor estaba intentando recuperar el esférico y que la acción no alcanzó el nivel necesario para considerarla una agresión deliberada.
Cruz Azul mantiene el paso
La polémica alrededor de Chiquete se produjo mientras Cruz Azul intenta mantener su buen rendimiento en la Leagues Cup 2026. La Máquina llegó a este compromiso después de conseguir dos victorias en sus primeras presentaciones del torneo. El conjunto cementero derrotó 1-0 al Philadelphia Union y posteriormente consiguió otro triunfo, esta vez por 2-1 ante el New York City FC. Esos resultados le permitieron afrontar el duelo contra Chicago Fire con la posibilidad de seguir avanzando en una posición favorable. Dentro de ese escenario, Orozco representa una alternativa importante para la defensa cementera, por lo que la ausencia de una sanción también evita que el equipo pierda a uno de sus elementos defensivos por una decisión disciplinaria.
Chiquete ya tuvo otra polémica
El episodio frente a Chicago Fire no es el primer momento polémico que ha protagonizado Chiquete Orozco. El defensor mexicano también estuvo involucrado en un altercado con un aficionado de Atlas en los palcos del Estadio Jalisco. La situación quedó registrada en video y posteriormente el futbolista explicó que su reacción se produjo después de que el aficionado le arrojara una lata de cerveza a él y a integrantes de su equipo. Aquel incidente también generó críticas y discusión alrededor del jugador. Ahora, su nombre vuelve a estar en el centro de la conversación, aunque en esta ocasión la explicación pasa directamente por la interpretación de las reglas: mientras el árbitro considere que existe una disputa por el balón, la acción debe analizarse bajo los criterios de juego brusco grave y no automáticamente como conducta violenta.







