El fútbol mexicano guarda historias que parecen difíciles de creer: un jugador que disputó la misma jornada con dos equipos, un rector que debutó a los 50 años, la Selección Mexicana usando la camiseta del Grêmio en un Mundial, el Veracruz goleando al Real Madrid y Pumas UNAM conquistando su primer título en el Estadio Azteca. Son cinco episodios ocurridos en distintas épocas y por circunstancias completamente diferentes, pero todos forman parte de las anécdotas más particulares que ha dejado el balompié nacional. Y la primera de ellas tiene un detalle que pocos conocen.

El jugador que disputó la misma jornada con dos equipos

Ricardo Brandon protagonizó un caso único dentro del balompié azteca durante la temporada 1975-1976. El delantero uruguayo disputó un partido de media semana con el Atlético Español, un día jueves, pero esa misma semana fue traspasado de manera imprevista al Veracruz. El domingo volvió a tener actividad en la misma jornada del campeonato, pero esta vez defendiendo la camiseta del conjunto jarocho. Las laxas restricciones para realizar fichajes a mitad del torneo permitieron que Brandon disputara dos partidos correspondientes a una misma fecha con escuadras diferentes. Aunque a en 2003 un jugador también llamaría la atención en el fútbol mexicano por una razón poco habitual.

El rector de una universidad que debutó en Primera División a los 50 años

En la última jornada del torneo Verano 2003 de la Liga de Ascenso, el Correcaminos de la UAT ya no disputaba nada en la clasificación. Humberto Filizola, en ese momento rector de la universidad y directivo del club, aprovechó la ocasión para cumplir un capricho personal y debutar como futbolista profesional a los 50 años. Saltó al terreno de juego al minuto 61 frente a Toros Neza vistiendo la camiseta número 28. Incluso tuvo una oportunidad clara para marcar gol, pero abanicó el balón frente a la portería vacía antes de retirarse definitivamente del fútbol. Filizola dejó una marca en el fútbol mexicano, aunque su capricho no fue tan insólito como lo que ocurrió con México en el Mundial de 1950.

México jugando un Mundial con la playera de un club brasileño

La Selección Mexicana protagonizó una situación insólita durante el Mundial de Brasil 1950. En Porto Alegre se enfrentó a la Selección de Suiza, pero ambos representativos saltaron al campo con camisetas de color rojo. Al no existir uniformes alternativos estandarizados por FIFA, se realizó un volado para determinar cuál equipo debía cambiar de indumentaria. México perdió la rifa y, al no contar con otra equipación, los directivos consiguieron de emergencia los uniformes del Grêmio de Porto Alegre. Así, el Tri disputó el encuentro con rayas verticales azules, blancas y negras, cayendo derrotado 2-1. El Tri tuvo que resolver una situación inesperada antes de jugar aquel partido, aunque años después otro equipo mexicano protagonizaría una historia todavía más llamativa frente a un gigante europeo.

Selección de México en el Mundial 1950 previo al partido ante Suiza
Foto colorizada de la selección mexicana previo a enfrentar a Suiza por el Mundial 1950

Veracruz goleó 4-2 al mismísimo Real Madrid

En mayo de 1990, el Veracruz recibió al Real Madrid en un partido amistoso celebrado en el Estadio Luis “Pirata” Fuente. El conjunto merengue contaba en sus filas con las figuras de la famosa Quinta del Buitre, encabezadas por Emilio Butragueño y el histórico delantero mexicano Hugo Sánchez. Sin embargo, los Tiburones Rojos sorprendieron al mundo al imponerse 4-2. El atacante argentino Jorge Comas fue la gran figura de la tarde al marcar un doblete, firmando una de las victorias más recordadas del fútbol mexicano ante un gigante europeo. Veracruz consiguió un triunfo que quedó en los libros de historia del fútbol mexicano, pero en la temporada 1976-1977 Pumas protagonizó una gesta que difícilmente se borrará de la memoria.

La huelga que obligó a Pumas a ser campeón en el Estadio Azteca

La rivalidad entre Pumas de la UNAM y el Club América hizo todavía más particular la primera corona del conjunto universitario. En la temporada 1976-1977, una huelga del sindicato de trabajadores (STUNAM) mantuvo cerradas las instalaciones de Ciudad Universitaria, incluido el Estadio Olímpico Universitario. Ante esta contingencia, la directiva felina debió rentar el Estadio Azteca para disputar la final de vuelta frente a los Leones Negros de la UdeG. Pumas se impuso con un gol del legendario Evanivaldo Castro “Cabinho” y levantó su primer trofeo de campeón en la casa de su acérrimo rival.