Cade Cowell llamó la atención durante la final del Mundial al aparecer en las gradas junto a su hermano, Chance Cowell. Ambos apoyaron abiertamente a la Selección Española. Aunque el actual delantero de los Red Bulls de Nueva York no lucía una playera distintiva, su hermano sí lo hizo abiertamente y con el nombre en la espalda de Lamine Yamal. El exjugador de Chivas ha despertado dudas sobre su continuidad en la MLS, puesto que podría regresar a la Liga MX para jugar con otro club.

El futuro inmediato de Cowell

Cade Cowell se encuentra actualmente cedido al New York Red Bulls de la MLS, aunque su contrato con Chivas aún deja abierta la posibilidad de un regreso a la Liga MX. Su préstamo está en la próxima terminal con el conjunto norteamericano y en la mesa aparece la posibilidad de que pueda jugar con Rayados de Monterrey. Al tener nacionalidad mexicana, no ocuparía plaza de extranjero y podría ser una de las opciones para el conjunto regiomontano, en donde estaría un viejo conocido de Cowell.

Almeyda puede llevar a Cowell a Rayados

La llegada de Matías Almeyda al cuerpo técnico del Monterrey es un factor importante, ya que el técnico argentino dirigió a Cowell durante su etapa en San Jose Earthquakes y conoce su físico, velocidad y capacidad para jugar por las bandas. Esta relación podría facilitar un traspaso si Monterrey decide reforzar su ataque. Sin embargo, para que se concrete su fichaje, el conjunto regiomontano tendría que desembolsar una fuerte suma de dinero y convencer a Chivas de que rompa el vínculo con el equipo de la MLS.

Chivas le puso precio a Cade Cowell

Si Chivas decide negociar por Cade Cowell, el traspaso costaría cerca de 4 millones de dólares, la misma cantidad que el Rebaño pagó por el 85% de sus derechos cuando lo adquirió el San José. Para Rayados de Monterrey sería un jugador muy interesante, sobre todo por la edad y además porque conoce ya la Liga MX tras haber jugado en el conjunto rojiblanco. El mercado de pases continúa abierto hasta el mes de agosto, por lo que restan varias semanas para que puedan sentarse a negociar entre ambas partes.