“América tiene que ganar en el Azteca, afuera o en cualquier cancha; eso es un condicionante casual que no tiene nada que ver con los planteamientos de los partidos”, expresó Guillermo Almada después de la victoria de Pachuca por 2-1 sobre las Águilas. Su mensaje pone el foco en la exigencia que acompaña al América: competir al máximo sin importar la sede. La derrota en el Estadio Banorte cortó una racha de cinco partidos sin perder y deja al equipo con la obligación de responder en el cierre del Apertura 2026. Y el equipo tiene números sólidos.

Las Águilas suman 27 puntos, con ocho victorias, tres empates y una derrota en la liga, 32 goles a favor y 16 en contra, es decir, una diferencia de +16. El ataque ha sido una de sus fortalezas, pero la caída mostró que la producción goleadora no siempre compensa los errores atrás. El partido también conto con la presencia de Ochoa que su discurso dejo cosas polémicas.

Idrissi y Rondón definen

Alán Bautista adelantó a Pachuca al minuto 12, Henry Martín empató al 46 y Oussama Idrissi marcó el 2-1 al 74, con asistencia de Salomón Rondón. Fue un partido de tres momentos claros, en el que el América tuvo que perseguir el marcador durante buena parte del encuentro. Los Tuzos aprovecharon su ocasión decisiva. Y las estadísticas cuentan otra historia.

El América dominó la posesión con 57.9% y lanzó 18 disparos, seis a puerta, mientras Pachuca registró 15 remates y cuatro a portería. Las Águilas generaron más volumen ofensivo, pero no lo convirtieron en puntos, y los visitantes fueron más eficaces en las áreas. Esa diferencia entre dominar y ganar fue la que costó el partido.

América y su ataque

En el torneo, el equipo azulcrema ha lanzado 229 disparos, 79 a puerta, con un promedio de 2.7 goles por partido. Su precisión de disparo es de 34.5%, frente al 21.36% de Pachuca, una ventaja clara en efectividad. Aun así, los 16 goles recibidos obligan a revisar la presión, la marca en el área y cómo defender las transiciones. El reto de Almada es mantener ese ataque y recortar lo que concede. Y el calendario no espera.

Después de Pachuca, el América juega contra Tijuana, Toluca, Pumas y Tigres, partidos clave para asegurar la clasificación directa a cuartos de final. Si termina entre los ocho primeros, los cuartos serían el 25, 26, 28 y 29 de noviembre, las semifinales del 2 al 6 de diciembre y la final el 10 y 13 de diciembre, con posibles ajustes.