Allan Saint-Maximin mandó mensaje por la salida de Álvaro Fidalgo
Saint-Maximin se unió a Fidalgo entre los futbolistas que saldrán de Coapa para el Clausura 2026
La salida de Allan Saint-Maximin, sumada a otras bajas sensibles, obliga al América a replantear su proyecto deportivo y financiero rumbo al Clausura 2026
Allan Saint-Maximin volvió a colocar su nombre en el centro de la conversación americanista incluso después de haber sido anunciado como baja. El francés reaccionó en redes sociales a la salida de Álvaro Fidalgo con un mensaje cargado de afecto, “qué jugador, te extrañaré bastante hermano”, una frase breve pero significativa que reflejó la cercanía entre ambos y que llamó la atención porque llegó apenas 24 horas después de su desvinculación oficial del club. El gesto no pasó desapercibido entre la afición, que interpretó el mensaje como una despedida tardía y, al mismo tiempo, como una señal de que el vestidor azulcrema atraviesa un momento sensible que va más allá de los resultados. Ese contexto emocional abre la puerta a revisar con lupa lo que realmente dejó Saint-Maximin en su paso por Coapa y por qué su historia terminó antes de lo esperado, un tema que merece un análisis más profundo.
Un paso fugaz por Coapa que no cumplió expectativas
La llegada de Saint-Maximin al América se dio envuelta en ilusión y expectativas altas, alimentadas por su pasado europeo y por la etiqueta de fichaje mediático. Sin embargo, su estancia fue breve y accidentada, con apenas 15 partidos disputados, tres goles y dos asistencias en todas las competencias. Más allá de las estadísticas, el francés nunca logró adueñarse de un rol protagónico, alternando titularidades con ausencias prolongadas y quedando lejos de ser el desequilibrante constante que la afición imaginaba. Esa falta de continuidad terminó por desgastar su relación con el proyecto deportivo y dejó la sensación de que su talento nunca terminó de encajar en el engranaje del equipo, lo que inevitablemente condujo a preguntas sobre el costo real de su fichaje.
Una inversión millonaria que no rindió frutos
El impacto de la salida de Saint-Maximin no solo se mide en lo deportivo, sino también en lo financiero. América apostó fuerte por su fichaje, destinando una cifra cercana a los 12 millones de dólares con la expectativa de que su desequilibrio fuera una pieza clave rumbo a nuevos títulos. Con su salida anticipada, el club se queda sin el jugador y sin la posibilidad de recuperar esa inversión mediante una venta futura, un escenario que deja un sabor amargo en la planeación administrativa. Este golpe económico obliga a la directiva a replantear su estrategia de fichajes y a asumir que el margen de error en contrataciones de alto perfil es cada vez más reducido, una realidad que se agrava cuando se revisa el peso de su salario.
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Un salario de estrella y un rendimiento intermitente
Además del costo del traspaso, Saint-Maximin se encontraba entre los futbolistas mejor pagados del plantel, con un salario superior a los cuatro millones de dólares por temporada. Su salida libera un espacio importante en la masa salarial, lo que abre la posibilidad de redistribuir recursos para reforzar otras zonas del equipo. Sin embargo, también deja en evidencia un desajuste entre inversión y rendimiento, ya que el club asumió un gasto propio de una figura indiscutible sin obtener el impacto esperado en la cancha. Esta situación contrasta con el recuerdo de su mejor versión en Europa, donde sí logró consolidarse como un jugador diferencial.
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Del Newcastle al América, y el contraste inevitable
En su etapa con el Newcastle United, Saint-Maximin disputó más de un centenar de partidos oficiales, acumulando goles, asistencias y, sobre todo, una influencia constante en el juego ofensivo. Su desequilibrio por banda y su capacidad para generar peligro lo convirtieron en una de las principales armas del equipo inglés durante varias temporadas. Ese antecedente fue el que alimentó la ilusión en Coapa, pero también el que hoy hace más evidente el contraste entre lo que fue y lo que terminó siendo en la Liga MX. Con su salida, sumada a las de Fidalgo y Rodrigo Aguirre, el América enfrenta un momento de reconfiguración profunda que marcará el rumbo del proyecto en 2026, una etapa decisiva que apenas comienza a escribirse.