¿Álvaro Fidalgo aún es elegible para la Selección Mexicana tras dejar al América?

El mediocampista de 28 años se despidió en lágrimas del Club América luego de una prolífica etapa de 5 años

El mensaje de Fidalgo sobre la selección mexicana

El mensaje de Fidalgo sobre la selección mexicana

Álvaro Fidalgo puso fin a su etapa con el Club América confirmando en conferencia de prensa que aceptó una oferta importante para regresar al futbol europeo, específicamente desde España. En la misma conferencia de prensa, el mediocampista dejó clara su postura respecto a una posible convocatoria con México, asegurando que su paso por la Liga MX nunca tuvo como objetivo acelerar un proceso de elegibilidad. “Soy español y soy mexicano”, expresó con emoción, pero también con cautela, aclarando que desconoce si ya cumple con los tiempos reglamentarios y que hoy no es momento de pensar en ello.

Cinco años que lo cambian todo

El punto más delicado del tema selección está en los tiempos. Álvaro Fidalgo cumplía cinco años de residencia ininterrumpida en México este miércoles de acuerdo con Julio Ibáñez, una condición clave dentro del reglamento de la FIFA para ser elegible por una federación distinta a la de nacimiento. Su salida antes de esa fecha modifica por completo el panorama, ya que, de acuerdo con la normativa, el requisito de residencia debe cumplirse de forma continua y efectiva, sin interrupciones previas al cambio de federación, un detalle que convierte su despedida en un momento decisivo.

Te puede interesar:

Lo que exige la FIFA para cambiar de selección

La reglamentación actual de la FIFA permite que un futbolista represente a más de una selección mayor, pero solo si cumple condiciones muy específicas. Entre ellas destacan no haber disputado más de tres partidos con la selección absoluta antes de los 21 años, que su última participación internacional haya sido al menos tres años atrás y no haber jugado torneos definitivos como Copas del Mundo o competiciones intercontinentales. Además, el jugador debe cumplir criterios de elegibilidad por nacionalidad o arraigo territorial, lo que vuelve indispensable el tema de la residencia.

La residencia, el punto clave en el caso Fidalgo

En el caso del mediocampista español, la vía más clara para representar a México era haber vivido cinco años consecutivos en el país, condición que estaba a punto de cumplirse. La FIFA establece que este periodo debe ser continuo y comprobable, y cualquier salida definitiva antes de alcanzar el plazo invalida el proceso. A diferencia de casos especiales donde el tiempo puede reducirse, como cuando el futbolista se establece antes de los diez años, Fidalgo no aplicaba a esas excepciones, por lo que su margen era mínimo.

Te puede interesar:

Una despedida cargada de emociones y convicciones

Entre lágrimas, Fidalgo explicó que su vínculo con México nació desde el cariño por el club y la afición, no desde un interés deportivo con la selección. El español fue enfático al señalar que jamás jugó en América pensando en el Tri, sino en rendir al máximo con la camiseta azulcrema. Esa sinceridad reforzó su imagen ante una afición que lo adoptó como propio y que ahora lo ve partir con respeto, entendiendo que su decisión responde a una etapa cumplida y a nuevos retos por delante.

El regreso a Europa toma forma

En el plano deportivo, Fidalgo confirmó que su salida se debe a una oferta importante para volver al futbol europeo, con España como destino principal. El Real Betis avanzó de manera firme en las negociaciones para concretar su fichaje en una transferencia definitiva. América aceptó la operación, que rondaría los cinco millones de euros, cifra que representa una ganancia notable considerando que el mediocampista llegó en 2021 por cerca de un millón procedente del Castellón. El traspaso confirma el crecimiento del jugador y el acierto del club en potenciar su valor.

Un referente que deja huella en Coapa

Durante cinco años, Fidalgo se consolidó como pieza clave del América, siendo motor del mediocampo, líder silencioso y uno de los futbolistas más regulares del plantel. Su salida deja un hueco futbolístico y emocional, pues su constancia y compromiso lo convirtieron en un referente para compañeros y aficionados. Más allá de títulos o cifras, su legado se mide en influencia dentro del campo y en la conexión que logró con la grada, un aspecto que explica la carga emocional de su despedida.

Sigue leyendo