Santiago Giménez reveló que al futbol mexicano le falta darle minutos a los jóvenes
El delantero del Milán habló sobre uno de los motivos que han reducido la cantidad de mexicanos en el viejo continente
El futbolista del Milán sigue lesionado y es una incógnita para el Mundial de 2026
La Selección Mexicana es un reflejo directo de lo que ocurre cada fin de semana en la Liga MX, y hoy ese espejo devuelve una imagen marcada por la incertidumbre. A meses del Mundial, Javier Aguirre se enfrenta a una realidad compleja: escasean los futbolistas de jerarquía formados y consolidados a temprana edad. En ese contexto, la voz de Santiago Giménez cobró especial relevancia. El delantero del Milan fue claro al señalar lo que, desde su perspectiva, le falta al futbol mexicano: confianza en los jóvenes. Pero no se quedó ahí, porque su diagnóstico apunta a un problema estructural mucho más profundo.
Lo que dijo Giménez sobre el balompié nacional
“No hace falta, y lo veo mucho en México, esperar a los 23 años para tener potencial o para decirle chavo”, sentenció Giménez. Para el atacante, esa etiqueta tardía es una de las grandes fallas del sistema. “A los 23 años alguien ya tiene que estar consolidado”, explicó, señalando que en México muchos futbolistas siguen siendo considerados jóvenes simplemente porque debutan tarde. Sus palabras no suenan exageradas cuando se analizan los números y las reglas que rigen al futbol nacional, especialmente una que ha marcado el desarrollo de varias generaciones.
La regla de menores y el mensaje equivocado
Actualmente, la regla de menores obliga a los 18 clubes de la Liga MX a sumar al menos mil 170 minutos de participación de jugadores mexicanos formados en el país y nacidos a partir de 2003 durante la fase regular. Esto permite que futbolistas de hasta 22 años sean utilizados para cumplir el reglamento, reforzando la idea de que incluso a los 23 o 24 años se sigue “en formación”. Así, la norma termina validando el discurso que Giménez critica, pero el problema no se queda únicamente en el rango de edad.
Minutos sin contexto, oportunidades sin presión
Los mil 170 minutos pueden cumplirse con un solo futbolista jugando completos apenas 13 partidos del calendario. Peor aún, hay equipos que llegan a la última jornada con la obligación de sumar minutos, lo que provoca que los entrenadores recurran a los jóvenes solo cuando el torneo ya está definido. De esta manera, los futbolistas formados en México debutan sin verdadera responsabilidad, lejos de escenarios de presión o partidos determinantes. Así, el debut pierde peso, valor y aprendizaje competitivo, alejando a la Liga MX de los modelos que realmente forman y exportan talento.
El contraste con ligas que sí forman jugadores
Basta mirar hacia el sur para encontrar ejemplos claros. La liga argentina, pese a sus problemas dirigenciales, mantiene una virtud fundamental: confiar en el talento joven desde edades tempranas. Jugadores como Valentín Barco llegaron a Europa con apenas 19 años ya consolidados en su liga. Franco Mastantuono incluso marcó de tiro libre en un Superclásico con apenas 16 años, construyendo su camino al Real Madrid desde la exigencia real. Es un modelo que contrasta duramente con el mexicano, aunque incluso dentro de la Liga MX ya existen señales que invitan a replantear el paradigma.
El mensaje final de Santiago y el caso Mora
Santiago Giménez no habló desde la crítica vacía, sino desde la experiencia. Casos recientes como el de Gilberto Mora demuestran que cuando se confía temprano en el talento, el futbolista responde. Para el delantero del Milan, estos ejemplos deberían obligar a los clubes de la Liga MX a cuestionar su concepto de juventud y desarrollo. Porque mientras en México se sigue esperando a que los jugadores “maduren”, en otras latitudes los futuros referentes ya compiten.