José Raúl Rangel Aguilar podría enfrentar a uno de sus recuerdos más duros con la Selección Mexicana si a México le toca Uruguay en los 16avos de final del Mundial 2026. Cuando el portero de Chivas apenas empezaba su camino con el Tri, recibió cuatro goles ante los uruguayos en un amistoso que marcó su arranque internacional. Por eso, si el cruce se da, no sería un partido cualquiera: tendría sabor a revancha para un arquero que hoy llega más maduro, más seguro y con otra jerarquía bajo el arco mexicano.

El camino de México apunta al Grupo H

El escenario todavía no está definido, pero el posible rival de México empieza a mirar con fuerza hacia el Grupo H, donde aparecen nombres pesados como Uruguay y Cabo Verde. Todo depende de resultados cruzados, diferencia de goles y de cómo se acomoden los mejores terceros del torneo. Por eso, más que un rival confirmado, lo que hay es una ecuación abierta que puede cambiar con un gol, una tarjeta o un empate inesperado en la última jornada.

Uruguay sería una prueba incómoda para el Tala

Si el rival termina siendo Uruguay, el partido tendría un ingrediente emocional especial para José Raúl Rangel Aguilar, porque aquel 4-0 sufrido ante la Celeste quedó como una de sus primeras noches difíciles con México. Además, los uruguayos conocen muy bien el futbol mexicano: varios seleccionados han jugado o juegan en la Liga MX, como Santiago Mele, Sebastián Cáceres, Brian Rodríguez y Rodrigo Aguirre. Eso haría el cruce todavía más complicado, porque no sería un rival ajeno al ritmo, la presión y el estilo del futbol mexicano.

México no puede confiarse ante ningún escenario

La Selección Mexicana llega con buenas sensaciones, pero Javier Aguirre Onaindía sabe que los 16avos ya son otro torneo, sin margen para experimentos ni noches flojas. Cabo Verde también sería un rival incómodo por su orden, físico y confianza después de competir fuerte en el grupo, mientras que otros escenarios con selecciones como Alemania, Brasil o Chequia también mueven el tablero. Para Raúl Rangel, el reto será el mismo: sostener la portería y demostrar que aquel golpe ante Uruguay ya quedó atrás.