Rafa Márquez justificó el improvisado once que presentó México ante Perú y explicó que su decisión estuvo relacionada con su intención de desarrollar a los jóvenes que forman parte del proceso rumbo a 2030. Tras el empate 1-1 en Nueva Jersey, el entrenador aseguró: “Si queremos tener a jugadores más completos, hay que empezar lo más temprano posible. Son el futuro. Queremos dejar una base y un legado. Creo en los jóvenes. Por algo me atreví a poner en este XI. Hay que darles esta confianza”. El técnico realizó una rotación completa después del 1-1 contra Colombia y utilizó un equipo con una edad promedio inferior a los 25 años.
La decisión de Márquez generó cuestionamientos porque México volvió a quedarse sin conseguir una victoria en el inicio de su nuevo proceso. El técnico cambió todas las posiciones de su alineación para enfrentar a Perú y les dio oportunidad a futbolistas como Óscar García, Mateo Chávez, Denzell García, Obed Vargas, Álvaro Fidalgo, Isaías Violante y Germán Berterame. La idea era obtener información sobre otras alternativas de su convocatoria, pero el partido terminó nuevamente 1-1, después de que Jairo Vélez adelantara a Perú y Víctor Guzmán consiguiera la igualdad para el Tricolor.
Rafa Márquez defiende la oportunidad para los jóvenes
El entrenador dejó claro que su intención no es únicamente encontrar un once titular para los próximos compromisos, sino ampliar la cantidad de futbolistas capaces de competir por un lugar en la Selección Mexicana. Márquez ya había explicado antes del encuentro que quiere establecer una competencia interna y que ningún jugador tiene asegurado su puesto. “Aquí nadie está asegurado, todos tienen que trabajar, tienen que esforzarse, tienen que convencerme para ganarse, obviamente, primero ser convocados y después, obviamente, poder ser titulares”, había señalado antes del partido contra Perú.
Esa apuesta también permitió que jugadores jóvenes recibieran minutos importantes y que Santiago Sandoval y Hugo Camberos debutaran con la Selección Mayor durante el segundo tiempo. Para Márquez, este tipo de oportunidades forman parte de la construcción del equipo que pretende llevar hasta el siguiente ciclo mundialista. El técnico también reconoció después del empate que el resultado no lo dejó satisfecho: “No estoy contento, no estoy satisfecho. Hay que seguir trabajando”, aunque destacó la actitud de sus futbolistas ante un conjunto peruano con mayor experiencia.
Rafa Márquez tendrá que demostrar el valor de sus experimentos
El experimento ante Perú tendrá continuidad con dos partidos de mayor exigencia. México enfrentará a Estados Unidos el sábado 3 de octubre de 2026, en el State Farm Stadium de Glendale, Arizona, a las 20:00 horas del centro de México. Será el tercer partido de Rafa Márquez como entrenador del Tricolor y una nueva oportunidad para comenzar a definir qué futbolistas pueden mantenerse dentro de su base después de las pruebas realizadas ante Colombia y Perú.
Después llegará el duelo contra Chile, el martes 6 de octubre, en el Los Angeles Memorial Coliseum, con horario programado para las 20:30 horas del centro de México. Estos dos compromisos permitirán a Márquez continuar con sus evaluaciones, aunque también aumentará la presión para que las rotaciones comiencen a reflejarse en un equipo con mayor claridad ofensiva. Tras dos empates consecutivos, el técnico ya explicó cuál es su apuesta: darle confianza a los jóvenes, potenciar sus capacidades y construir una base para el futuro; ahora deberá demostrar que ese proceso también puede traducirse en resultados y una idea de juego más definida.








