La Concacaf confirmó el rechazo unánime de sus 41 asociaciones miembro a la propuesta impulsada por Gianni Infantino para crear la denominada "FIFA Forward Enterprise" y vender acciones del Mundial de la FIFA a inversionistas privados. Esta postura representa un duro golpe político para el presidente de la FIFA, dada la influencia de la confederación dentro de la organización internacional. México, Estados Unidos y otras asociaciones de la región se unieron en contra de la propuesta tras analizar sus implicaciones. Según el comunicado de prensa, la confederación norteamericana siente que existe un sistema no acorde a los principios del deporte.
Concacaf se une al rechazo de UEFA
Durante una reunión convocada por la Concacaf, los presidentes de las 41 asociaciones miembro expresaron su preocupación por la presentación de la iniciativa. Según un comunicado oficial, los dirigentes cuestionaron la falta de debido proceso, el plazo artificialmente corto y la ausencia de revisión o aprobación previa por parte de los órganos rectores pertinentes de la FIFA. La confederación también enfatizó que, durante la última década, ha construido una estructura basada en una gobernanza transparente y responsable. Estos principios deben seguir siendo una prioridad para sus miembros antes de modificar el modelo financiero de la Copa Mundial.
Problemas económicos detienen el proyecto de Infantino
Los otros argumentos principales de la Concacaf fueron puramente financieros. Las asociaciones cuestionaron la necesidad de capital privado para financiar los programas de FIFA Forward, tanto actuales como futuros, después de que la FIFA organizara la Copa Mundial más rentable de su historia. Estas dudas preocupan a Concacaf y UEFA, si el torneo de fútbol más prestigioso del mundo genera ingresos suficientes, no habría sentido privatizarlo y permitir que ingresen inversionistas ajenos al deporte rey. La propuesta de Gianni Infantino empieza a perder fuerza.
Infantino pierde apoyo
La decisión de la Concacaf adquiere aún mayor relevancia al sumarse a los rechazos de otras federaciones y confederaciones europeas. Considerando los 41 votos de la Concacaf y los votos correspondientes de la UEFA, el bloque opositor habría obtenido al menos 96 votos, lo que refleja las dificultades que Infantino enfrentaría al implementar una transformación de tal magnitud sin lograr un consenso adicional. Su reelección está en riesgo y desde la Concacaf plantean un mejor trabajo en conjunto entre todos los miembros, en donde incluso ya se habla de poner un candidato que regrese a las bases de la FIFA.
Al-Khelaifi emerge como un posible rival
Con Infantino enfrentado a dos poderosos bloques, la UEFA y la Concacaf, la búsqueda de un candidato capaz de desafiar al actual presidente de la FIFA en las elecciones de 2027 se intensifica. Un nombre que ya circula en los círculos europeos es el de Nasser Al-Khelaifi, presidente del PSG, quien cuenta con la influencia empresarial y política necesaria para liderar una organización alternativa. Si bien el ejecutivo catarí ha negado que aspire actualmente al cargo más alto del fútbol mundial, su nombre se baraja entre quienes buscan a alguien con la suficiente influencia para intentar consolidar los votos de los opositores del actual presidente.







