México festeja la clasificación y el liderato invicto del Grupo A, pero dentro del Tri habría tres jugadores que no estarían del todo conformes con su participación hasta ahora: Santiago Giménez, Orbelín Pineda y Alexis Vega. No se trata de una ruptura ni de un problema grave en el vestidor, sino de futbolistas competitivos que sienten que todavía pueden aportar más en el Mundial y que esperaban tener mayor peso en los planes de Javier Aguirre.
Santi y Orbelín esperan más protagonismo
El caso de Santi es particular porque sí ha tenido minutos, pero todavía no logra cambiar su situación ni conectar de lleno con el equipo. Ante Chequia incluso dejó escapar una ocasión clara, algo que pesa más en una competencia donde cada jugada cuenta. Orbelín, por su parte, llega con recorrido europeo en AEK Atenas y también podría sentir que su experiencia merece más oportunidades, sobre todo en partidos donde México necesita pausa, giro y control en mediocampo.
Alexis Vega tiene una competencia muy fuerte
Con Alexis Vega la lectura es distinta, porque sigue siendo uno de los jugadores más alegres y cercanos del grupo, pero sabe que hoy la competencia por el puesto está durísima. Julián Quiñones ha respondido con goles, intensidad y peso ofensivo, lo que hace más complicado que Alexis recupere la titularidad. El atacante de Toluca puede aportar desequilibrio y personalidad, pero en este momento el plan de Aguirre parece tener más fijo a Quiñones por rendimiento inmediato.
Aguirre tiene un reto de gestión antes de los 16avos
La buena noticia para México es que el equipo llega con paso perfecto, tres triunfos, portería imbatida y un plantel casi completo con minutos: Aguirre utilizó a 25 de sus 26 convocados en la fase de grupos. La parte delicada es mantener a todos enchufados cuando empieza la eliminación directa, porque los suplentes también pueden terminar siendo decisivos. Si el Vasco logra convertir esa inconformidad en hambre competitiva, el Tri tendrá más herramientas para sostener el sueño mundialista.







