Julián Quiñones hoy gana cerca de 4.5 millones de dólares al año en Arabia Saudita, pero su historia empezó muy lejos de esas cifras. Cuando dio sus primeros pasos como profesional en Venados de Yucatán, sus primeros sueldos no eran para lujos ni reflectores, los mandaba a su familia en Colombia. En el club yucateco lo recuerdan como un jugador joven, callado y muy pendiente de su mamá, al punto de que, cuando empezó a cobrar, ese dinero lo mandaba a su familia.
Venados fue el primer lugar donde empezó a cobrar como profesional
La historia comenzó en 2016, cuando Quiñones llegó a Venados cedido por Tigres, todavía lejos del jugador que después brillaría en Atlas, América, Arabia Saudita y la Selección Mexicana. En Yucatán encontró minutos, competencia real y un vestidor donde tuvo que hacerse respetar desde muy joven. Ahí no solo empezó a mostrarse como un delantero potente, también entendió el fútbol como trabajo y como una forma de ayudar a los suyos.
¿Qué hizo especial su regreso al Carlos Iturralde?
El regreso simbólico de Quiñones al Estadio Carlos Iturralde tuvo peso porque ese lugar representa el primer escalón fuerte de su carrera en México. En ese estadio comenzó a construir la confianza que después lo llevó a Primera División, a campeonatos de Liga MX y a la naturalización que terminó abriéndole la puerta del Tri. La versión que circula señala que volvió sin hacer ruido, tocó el césped y recordó el sitio donde empezó su sueño.
Su Mundial terminó de cambiar la dimensión de su carrera
El presente de Quiñones ya es otro, porque llegó al Mundial 2026 como jugador del Al-Qadsiah y terminó como una de las figuras más queridas por la afición mexicana. Finalizó con cuatro goles, igualando a nombres históricos del futbol mexicano en Copas del Mundo, además de registrar 414 minutos, 14 tiros y 6 disparos a portería. Su salario en Arabia, estimado entre 4.5 y 4.6 millones de dólares anuales.







