Armando "Hormiga" González vivió un debut de sensaciones encontradas este domingo en la Superliga de Grecia. El delantero mexicano ingresó al minuto 68 por Joel Roca en la victoria 1-0 del Olympiacos sobre Asteras Tripolis, disputando apenas 26 minutos en su presentación oficial en el futbol europeo. Pese al resultado favorable, González tuvo una clara ocasión para debutar como goleador con un remate de larga distancia que se estrelló en el poste tras resbalarse en el intento, dejando ir la que pudo ser una tarjeta de presentación soñada. Además, al final del encuentro se le vio caminar hacia el vestuario completamente solo, sin la compañía de ningún compañero o amigo dentro del plantel, una imagen que resume lo distinto que resulta este primer tramo de su aventura europea.
Los números del debut la Hormiga Gónzalez
González disputó 26 minutos en su presentación oficial en la Superliga de Grecia. Su momento más cercano al gol llegó con un remate de larga distancia que se estrelló en el poste, después de resbalarse en el intento de definición, la jugada que más ilusionó a la afición del Pireo en su breve participación. Con este resultado, el Olympiacos llegó a seis puntos en dos jornadas y se ubicó en la cuarta posición de la tabla, sumando su segundo triunfo consecutivo por marcador mínimo.
Un plantel de Olympiakos con varias voces en español
Para su proceso de adaptación, González cuenta con un factor a favor poco habitual para un mexicano recién llegado a Europa: el vestidor del Olympiacos tiene varios futbolistas de habla hispana, entre ellos el argentino Francisco Ortega, el también argentino Santiago Hezze, y los españoles Quini y Vicente Iborra, además de contar con José Luis Mendilibar, entrenador español, al frente del cuerpo técnico. Esa presencia latina y española podría convertirse en la llave para que la Hormiga no se sienta tan solo dentro del vestidor mientras aprende el idioma y las dinámicas de un club completamente distinto a Chivas.
Un duelo histórico entre mexicanos en Grecia
No todo fue negativo en la tarde griega. El partido también marcó un cruce inédito: del otro lado, con la camiseta de Asteras Tripolis, estuvo el defensor mexicano Jordan Silva, lo que convirtió el duelo en el primer enfrentamiento directo entre futbolistas mexicanos en la historia reciente del futbol profesional griego. Aunque no hubo un saludo cargado de nostalgia ni celebración compartida, el simple hecho de compartir cancha con un compatriota, a miles de kilómetros de México, le dio al debut de González un matiz distinto al de una simple estadística.
Lo que viene para González
El siguiente reto para la Hormiga será consolidar continuidad dentro de una plantilla profunda, donde nombres como Ayoub El Kaabi y Kristoffer Velde ya tienen ganado un lugar en el ataque titular de Mendilibar. Su gran desafío inmediato será traducir esas primeras sensaciones, el remate al poste, la adaptación acelerada sin apenas entrenamientos con el grupo, en minutos más prolongados en las próximas jornadas, mientras el Olympiacos también define su participación en competencias europeas tras quedar eliminado de la fase previa de la Champions League. Para González, cada partido que sume será clave para demostrar que puede repetir, en Grecia, el nivel goleador que lo llevó a cruzar el Atlántico.







