Cristiano Ronaldo y Neymar acapararon las miradas internacionales en la velada boxística donde Saúl 'Canelo' Álvarez salió con el brazo en alto en Arabia Saudita. A través de videos compartidos en plataformas digitales desde la zona VIP del evento, se apreció el momento exacto en el que el astro luso se acercó a estrechar la mano y abrazar a Neymar, desatando el furor mediático en un reencuentro cumbre entre dos de los futbolistas más influyentes del siglo XXI.

La noche de gala boxística no solo representó una victoria deportiva más para el pugilista tapatío, sino que refrendó su enorme capacidad de convocatoria en Medio Oriente. Entre las personalidades destacadas del balompié figuró también Julián Quiñones, actual figura del Al-Qadsiah y seleccionado nacional, quien fue invitado de honor directo por parte de Álvarez para disfrutar de las acciones en primera fila.

Cristiano Ronaldo mantiene un vínculo especial con México

La aparición de Cristiano Ronaldo en el recinto saudí reavivó la estrecha relación afectiva que une al goleador con el público mexicano. En reiteradas oportunidades, el delantero de Al-Nassr ha elogiado la calidez y el seguimiento que recibe desde territorio nacional, un lazo que perdura intacto a pesar de que su carrera profesional se ha desarrollado exclusivamente fuera del balompié azteca.

Esa cercanía con México provocó expectativa previa en torno a su posible presencia en eventos de alto impacto en el país, como la reinauguración del Estadio Azteca (ahora Estadio Banorte). Aunque compromisos de agenda le impidieron formar parte de aquella cita en la capital mexicana, ver a CR7 en ringside apoyando a un referente tricolor de la talla del Canelo generó un impacto inmediato entre los seguidores aztecas.

Neymar y Julián Quiñones acompañaron a Canelo

El cálido saludo entre Cristiano y Neymar se convirtió rápidamente en la imagen más compartida fuera de las acciones del encordado. Ambas figuras globales, asentadas en el futbol del golfo pérsico, disfrutaron del combate como espectadores de lujo, reflejando la trascendencia del espectáculo deportivo que rodea a Saúl Álvarez cada vez que expone sus títulos en las grandes capitales mundiales.

Por su parte, Julián Quiñones completó la comitiva mexicana en la noche de Riad. Con un palmarés que incluye el bicampeonato con los Rojinegros del Atlas y dos campeonatos con el Club América, el delantero compartió un vínculo emocional con el boxeador, confeso aficionado de La Furia tapatía. La presencia del atacante le dio un sello azteca a una velada donde el futbol de élite y el boxeo de campeonato coincidieron bajo el mismo techo.