Carlos Vela marcó su carrera deportiva con sacrificio, negociaciones y muchas críticas, ya que desde su niñez las carencias fueron muy notorias debido a que cuando era un niño vendía pulseras en la playa de Cancún. Su vida estuvo marcada por la lucha de sus padres y la ruptura familiar; sin embargo, tocó el cielo cuando fue campeón del Mundial Sub-17 en Perú 2005 con la Selección Mexicana y desde ese momento no dejó de brillar en el fútbol internacional.

La fortuna que ha recaudado Vela durante su carrera

El niño que empezó vendiendo pulseras en las playas de Cancún ahora se ha convertido en un empresario multimillonario, ya que, según reportes no oficiales, su fortuna asciende a los 200 millones de dólares. Desde su llegada al Arsenal de Inglaterra en 2005, su imperio fue creciendo notoriamente; ahora es accionista de Los Angeles Football Club, ya que desde su sonado fichaje su contrato estipulaba que en el futuro el jugador sería socio y dueño de una parte de LAFC.

Carlos Vela fue sancionado por la Federación Mexicana de Fútbol.

El histórico goleador de Los Angeles Football Club se peleó con la federación y decidió no jugar el Mundial de Brasil 2014, por lo que la prensa lo crucificó y en ocasiones lo llamó traidor a la patria, ya que en su mejor momento futbolístico preferiría respetar su honor y dignidad. Ese fue un punto de quiebre con la selección mexicana, marcando una larga ausencia de las convocatorias oficiales mientras el jugador se dedicó netamente a crecer como empresario y fortificar su imperio financiero.

Los valores redondos de las inversiones de Vela

Carlos Vela inició una nueva faceta empresarial al convertirse en socio minoritario de Los Angeles FC. El atacante de la Selección Mexicana invirtió alrededor de 75 millones de dólares para adquirir una participación directa en las acciones del club de la MLS. Además de sus inversiones en el balompié norteamericano, el mexicano también se ha involucrado en importantes proyectos de entretenimiento en los Estados Unidos.