La clasificación de México a los dieciseisavos de final del Mundial desató una celebración masiva en el Ángel de la Independencia, donde se reunieron más de 120,000 aficionados. Sin embargo, la euforia se vio opacada por diversas peleas y disturbios entre asistentes, presuntamente relacionados con las aglomeraciones y el consumo de alcohol. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana intervinieron para controlar la situación y evitar incidentes de mayor gravedad.

La fiesta de la clasificación se vio opacada

La clasificación de México a la siguiente ronda del Mundial debía ser una jornada de celebración para miles de aficionados, pero la fiesta terminó empañada por hechos lamentables. Diversos incidentes de violencia se registraron durante los festejos, y antes de que empezara el encuentro se dio un "portazo" en el Estadio Akron (casa de las Chivas), mientras que las aglomeraciones evidenciaron problemas de organización y planificación. Aunque el logro deportivo generó orgullo y alegría, los disturbios desviaron la atención y dejaron una imagen negativa en medio de la celebración tricolor.

En Guadalajara también hubo problemas

Horas antes del partido entre México y Corea del Sur en el Estadio Akron de Guadalajara, se registró un hecho lamentable que generó preocupación entre las autoridades. Miles de aficionados intentaron ingresar por la fuerza al inmueble, provocando momentos de tensión en los accesos. La situación obligó a reforzar las medidas de seguridad para evitar mayores incidentes, empañando el ambiente previo a uno de los encuentros más esperados por la afición mexicana.

El pase del Tri a dieciseisavos quedó manchado

A pesar de los incidentes registrados tanto en la Ciudad de México como en Guadalajara, la clasificación del Tri a los dieciseisavos de final sigue siendo un logro histórico para el fútbol mexicano. Sin embargo, los hechos de violencia y los problemas de organización dejaron una lección importante para autoridades y aficionados. De cara a los próximos encuentros del Mundial, el reto será garantizar celebraciones seguras que estén a la altura de la pasión que despierta la Selección Mexicana.