La Selección de Irán denunció un posible boicot en el Mundial 2026, aunque no existe una prueba oficial de que la FIFA haya arreglado clasificaciones o eliminaciones. El reclamo lo encabezó Mehdi Taremi, quien acusó problemas logísticos, falta de visas para parte del personal y una ausencia de respuestas claras, dejando abierta una polémica sensible donde también aparece el contexto político alrededor del equipo iraní.
Taremi apuntó directamente contra la organización
El capitán iraní fue muy duro al señalar que su selección lleva quejándose desde el inicio del torneo y calificó el Mundial como un desastre para ellos. Según su versión, Gianni Infantino visitó el vestuario en el primer partido y prometió que los problemas se resolverían, pero la fase de grupos está por terminar y parte del personal logístico de Irán seguiría sin visa para trabajar con normalidad.
El problema de las visas encendió la sospecha
El caso tomó más fuerza porque varios reportes internacionales señalaron que integrantes del cuerpo técnico, directivos y personal de apoyo de Irán tuvieron problemas para ingresar a Estados Unidos. Por eso el equipo instaló su base en Tijuana, tuvo que viajar constantemente a sus partidos y terminó compitiendo en condiciones que, según sus propios protagonistas, no fueron iguales a las de otras selecciones.
FIFA no respondió y el debate quedó abierto
Hasta ahora, la FIFA no ha dado una respuesta pública contundente sobre las acusaciones más fuertes de Taremi, y eso alimentó la discusión sobre si hubo desorganización, restricciones migratorias o intereses externos afectando a una selección. Deportivamente, Irán terminó la fase de grupos invicto, con tres empates ante Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto, pero quedó dependiendo de otros resultados para saber si avanzaba a los dieciseisavos.







