La prensa ecuatoriana se quejó del recibimiento de México y la reacción de los jugadores de Ecuador en el hotel mostró que la serenata no pasó desapercibida. Aficionados mexicanos llegaron con cánticos, bocinas, cornetas, motos y ruido constante en la zona de concentración de la Tri, una escena que en México muchos tomaron como folclore de local, pero que en Ecuador fue vista como una provocación antes del partido decisivo.
Los jugadores ecuatorianos se asomaron
En varios videos difundidos en redes se observa a futbolistas de Ecuador mirando desde las ventanas del hotel mientras la afición mexicana seguía haciendo ruido en plena noche. La imagen encendió más la polémica, porque para la prensa ecuatoriana no se trató solo de un recibimiento hostil, sino de un intento directo por afectar el descanso del plantel antes de enfrentar a México en una eliminatoria mundialista.
El reclamo también creció en redes
La molestia se hizo más grande porque algunos aficionados ecuatorianos pidieron respeto y hasta intervención de la FIFA, mientras del lado mexicano aparecieron respuestas en tono de burla y desafío. Incluso en redes se relacionó la escena con frases como “griten, griten, canten más fuerte”, como si parte de la afición mexicana quisiera aumentar la presión al ver que los jugadores ecuatorianos estaban atentos desde sus habitaciones.
México convirtió la previa en presión total
Más allá de la queja, el ambiente confirma que México está jugando este duelo también desde la tribuna, aprovechando la localía, el Azteca y el peso emocional de su gente. Ecuador llega con el impulso de haber vencido 2-1 a Alemania, pero ahora deberá manejar una previa cargada de ruido, reclamos y tensión; si quiere responder al recibimiento mexicano, tendrá que hacerlo dentro de la cancha y no quedarse atrapado en la serenata.







