El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, comentó que prefiere no meterse en temas políticos y que está completamente enfocado en lo que será el inicio del Mundial, todo esto sobre las protestas sociales que se están dando en México previo al inicio del Mundial 2026. El máximo representante del fútbol a nivel mundial dijo: “No hablaré de política” y ahora solo le importa que inicie la Copa del Mundo y que la competición se dé con normalidad, ya que en su momento los rumores decían que podía interrumpirse la inauguración del mundial.
La FIFA no se mete en temas políticos
Durante el Mundial 2026, México enfrenta una tensión evidente: colectivos buscan visibilizar problemáticas sociales, aprovechando la exposición global del torneo. Este activismo choca frontalmente con las estrictas políticas de neutralidad y control de la FIFA, ya que buscan que la fiesta del fútbol se dé lo más normal posible y evitar algún tipo de problema durante la competición; están transformando las sedes en escenarios donde el derecho a la protesta colisiona con los intereses comerciales del evento.
El futbol debe unir al mundo entero
Aunque la FIFA promociona el fútbol como una herramienta de unión social, la realidad en el Mundial 2026 muestra fuertes tensiones. En México, colectivos y docentes han protestado por derechos laborales y desapariciones cerca de las sedes. Sin embargo, la postura oficial de la FIFA es mantener la unión del pueblo y concentrarse en la fiesta del fútbol y para eso el presidente de la FIFA ha enfatizado su compromiso con el pueblo mexicano, ya que desean que el evento no traiga problemas sociales, pero en Ciudad de México existen fuertes contingentes policiales, los cuales están previniendo cualquier tipo de eventualidad durante la inauguración del mundial y el transcurso del mismo.
Las 8 marchas que rodean el Estadio Azteca
Hace algunas semanas se conoció que el día de la inauguración del mundial varios colectivos sociales iban a hacer marchas de protesta social; sin embargo, la organización, junto con las autoridades policiales, ha hecho un cordón de seguridad a los alrededores del Estadio Azteca con la única intención de evitar conflictos en los alrededores del escenario. Ante eso, la FIFA prefirió no hacer ningún comentario y mantener su postura lejos de la política.







