La selección de Inglaterra reclamó con fuerza una decisión arbitral durante la semifinal ante Argentina. Enzo Fernández derribó por detrás a Elliot Anderson, mediocampista inglés con el dorsal 8, durante una acción cercana al centro del campo. El contacto provocó un enfrentamiento inmediato entre varios jugadores, pero el árbitro Ismail Elfath sancionó la falta sin mostrar tarjeta al argentino. El banquillo inglés pidió una expulsión por la forma del golpe y su intensidad. Esa decisión abrió una discusión que solamente puede entenderse al revisar los criterios disciplinarios de la IFAB.

La acción de Enzo Fernández

En el material se observa a Enzo Fernández alcanzar desde atrás a Elliot Anderson y golpearlo con el brazo en la zona superior. La acción ocurrió durante los primeros minutos y obligó al árbitro a detener el juego para calmar a ambos equipos. Sin embargo, la jugada no representaba una oportunidad manifiesta de gol porque sucedió lejos del área y había varios defensores en cobertura. Por eso la posible tarjeta roja no dependía de cortar un ataque claro. El análisis debía centrarse en la fuerza utilizada y en si existió conducta violenta.

La regla aplicada por IFAB

La Regla 12 establece que una entrada merece roja cuando utiliza fuerza excesiva o pone en peligro la integridad del rival. También permite una amarilla cuando la acción es temeraria, mientras una falta considerada imprudente puede sancionarse sin tarjeta. En este caso, Ismail Elfath interpretó que el contacto de Enzo Fernández no alcanzó el nivel de brutalidad necesario para expulsarlo. Tampoco lo consideró una acción temeraria que exigiera amonestación. Esa lectura arbitral contrastó con el tono físico que tuvo el resto del primer tiempo.

El arbitraje bajo presión

Al descanso, Argentina e Inglaterra habían cometido 19 faltas y todavía no registraban disparos a portería. Elliot Anderson recibió la primera amarilla al minuto 38 por una entrada sobre Lionel Messi. Cuatro minutos después, Lisandro Martínez fue amonestado por detener un posible contragolpe inglés. La polémica también apareció después de las quejas presentadas por Egipto y la discutida expulsión de Breel Embolo ante Suiza. FIFA rechazó cualquier acusación de favoritismo, aunque el contacto sobre Anderson mantendrá el arbitraje bajo revisión.