David Faitelson señaló la mayor preocupación que debe tener México si enfrenta a Ecuador en los dieciseisavos de final del Mundial 2026: no solo la fortaleza defensiva de la Tri, sino el peso histórico de los partidos de eliminación directa. Aunque reconoció que el equipo de Javier Aguirre sería favorito por jugar en casa y llegar motivado, lanzó una frase que encendió el debate: “¿Cuándo fue la última vez que México ganó un partido de matar o morir en un Mundial? Ya llovió”.

Ecuador aparece como un rival serio y peligroso

La advertencia de Faitelson tiene sentido porque Ecuador no llega como un rival cómodo, sino como una selección fuerte, física y bien trabajada sin pelota. La Tri tiene defensores de jerarquía internacional, futbolistas acostumbrados a competir en Europa y una estructura que puede incomodar a México si el partido se vuelve cerrado, intenso y con pocas oportunidades claras.

La defensa ecuatoriana puede complicar al Tri

El equipo ecuatoriano viene de clasificar a los 16avos después de vencer 2-1 a Alemania, un resultado que reforzó su confianza y mostró que puede sostener partidos de máxima exigencia. Con nombres como Willian Pacho, Piero Hincapié, Moisés Caicedo y Pervis Estupiñán, Ecuador tiene una base poderosa para defender, presionar y salir rápido cuando roba en campo propio.

México carga con una deuda histórica

El gran punto de Faitelson va más allá del rival: México no gana un partido de eliminación directa en un Mundial desde el 2-0 ante Bulgaria en 1986, aquella noche histórica del gol de Manuel Negrete y el tanto de Raúl Servín. Por eso, aunque el Tri llega con 9 puntos, portería imbatida y el impulso del Estadio Azteca, el duelo ante Ecuador sería una prueba mental enorme para demostrar que esta generación sí puede romper la barrera.