Tras entrenar con ropa de Chivas, Pulido fue registrado para el Clausura y su salida está en duda
El delantero sigue sin definir su futuro y genera muchas dudas entre los aficionados.
El atacante de 34 años no es tomado en cuenta por Milito (Mex Sport).
El Guadalajara ha dado una sorpresa mayúscula en el cierre de la pretemporada al confirmar que Alan Pulido ha sido registrado oficialmente ante la Liga MX para el Clausura 2026, portando incluso su emblemático dorsal número 9. A pesar de que la directiva trabajó intensamente durante todo el invierno para concretar su salida debido a que no entra en los planes deportivos de Gabriel Milito, el atacante fue visto entrenando con normalidad en Verde Valle luciendo la indumentaria oficial del club. Esta inscripción ha encendido las alarmas sobre si el estratega argentino ha decidido darle una última oportunidad, o si el equipo se ha visto acorralado por las normativas vigentes. La tensión es máxima tras este movimiento administrativo, pero lo que se desveló sobre el verdadero motivo legal detrás de este registro obligatorio dejó a todos con la boca abierta.
Esa revelación de los pasillos legales del fútbol indica que Chivas no tuvo otra opción más que inscribir al delantero para evitar una catástrofe financiera que pondría en jaque el presupuesto del año. De acuerdo con las normas de la FIFA, cualquier club que posea un jugador con contrato vigente está obligado a registrarlo; de lo contrario, el vínculo laboral se rescindiría de forma automática por incumplimiento patronal. Esto obligaría a la institución rojiblanca a liquidar al futbolista de inmediato con una suma multimillonaria que el club no está dispuesto a desembolsar. La directiva pudo esperar hasta febrero, pero el riesgo legal era demasiado alto, aunque lo que confesó un insider sobre la actitud desafiante del jugador durante las negociaciones fue todavía más escandaloso.
El pulso entre la directiva y el jugador: Una relación irremediable
Lo ocurrido según César Huerta es que la situación entre los altos mandos y el "9" se ha tensado hasta un punto de no retorno, con roces constantes que ya afectan el ecosistema de Verde Valle. La incógnita sobre por qué no ha salido fue revelada por fuentes cercanas a la negociación, confirmando que el ariete se ha negado sistemáticamente a cooperar para facilitar su traspaso, rechazando ofertas que no cumplen con sus pretensiones salariales. Dentro del club ya existe una preocupación real de que su presencia se convierta en una "mala influencia" para el vestidor de Milito, considerando que es un elemento descartado que sigue conviviendo con el grupo estelar. La directiva busca desesperadamente un comprador, pero lo que filtró el portal de Récord sobre el equipo que ya negocia formalmente sus servicios fue lo que realmente desató el misterio.
Esa filtración asegura que Cruz Azul es el club que ha levantado la mano para rescatar al tamaulipeco, iniciando gestiones para un posible préstamo o venta definitiva en las próximas semanas. La Máquina busca un referente de área y ve en el actual jugador de Chivas una oportunidad de mercado, siempre y cuando se logre un acuerdo para repartir la carga de su elevado sueldo. Mientras estas pláticas avanzan, el goleador sigue trabajando bajo las órdenes del cuerpo técnico, aunque sin ninguna garantía de ver minutos en el terreno de juego durante el arranque del certamen. El panorama es sombrío para el club, pero lo que dijo luego un directivo rojiblanco sobre el ultimátum que recibió el representante del jugador fue lo que finalmente dejó la puerta abierta al escándalo.
El peso del salario: El obstáculo que frena al Rebaño
Esa confesión indica que el alto salario de Pulido es la verdadera cadena que impide a Chivas realizar más contrataciones de peso para apuntalar el esquema de Gabriel Milito. Al no poder liberar esa nómina, el margen de maniobra en el mercado de fichajes se ha reducido a cero, frustrando los deseos del entrenador de traer un refuerzo más en el ataque. El registro ante la liga es un movimiento de "ajedrez forzado" para ganar tiempo mientras se destraba la operación con los cementeros, pero la afición teme que el jugador termine quedándose a cumplir su contrato sin aportar un solo gol.