El sonido local anunció a los titulares, pero no mencionó al entrenador, quien tiene un pasado exitoso con Rayados y ha generado rechazo entre una parte de los seguidores felinos. Rafael Guerrero fue uno de los más abucheados, mientras que Fernando Gorriarán, capitán del equipo, y Diego "Chicha" Sánchez también recibieron silbidos. En contraste, Nahuel Guzmán y Juan Brunetta fueron aplaudidos por la tribuna. Todo esto paso en el partido de Tigres vs Cruz Azul.

La molestia llegó en uno de los peores momentos deportivos recientes del club. Antes de enfrentar a La Máquina, Tigres ocupaba el decimoquinto puesto con 15 puntos en 15 partidos: tres victorias, seis empates y seis derrotas. Había conseguido solamente el 33.3% de los puntos disputados, con 15 goles a favor y 22 en contra. Su diferencia de menos siete reflejaba los problemas de un equipo acostumbrado a competir por los primeros lugares.

Los jugadores señalados

Rafael Guerrero acumulaba 10 partidos y 616 minutos durante el Apertura 2026, equivalentes al 45.6% de los minutos posibles de Tigres en sus primeros 15 encuentros. El defensor quedó especialmente señalado después del error ante León, cuando un intento de regresar el balón de cabeza terminó facilitando el gol de Ismael Díaz en la derrota 2-0. Diego Sánchez, por su parte, había disputado 14 partidos y 783 minutos, aproximadamente el 58% del tiempo disponible, con una anotación y una asistencia en el torneo.

Fernando Gorriarán también atravesaba un semestre complicado en cuanto a productividad: sumaba 14 apariciones, 1,240 minutos, un gol y una asistencia. Además, registraba cinco tarjetas amarillas y una expulsión, una cifra que representa una advertencia disciplinaria para el capitán. Del otro lado estaban los futbolistas que recibieron aplausos: Nahuel Guzmán había disputado los 15 encuentros completos, con 22 goles recibidos, 47 atajadas y un 68.1% de efectividad, además de cuatro porterías imbatidas. Brunetta era el principal referente ofensivo, con ocho goles y cuatro asistencias en 14 partidos.

El pasado de Vucetich

La omisión del entrenador también tiene un trasfondo histórico. Vucetich dirigió a Monterrey entre 2009 y 2013 y consiguió dos campeonatos de Liga MX y tres títulos de Concacaf. Su pasado con el rival de la ciudad representa un factor sensible para los aficionados de Tigres, especialmente porque el equipo atraviesa una temporada en la que no consiguió mantenerse en la pelea por la Liguilla. Aunque no se confirmó que su nombre fuera retirado deliberadamente para evitar abucheos, la situación alimentó las interpretaciones sobre la relación entre el técnico y la tribuna.

Otro dato que explica la presión es que Tigres terminó con una racha de 23 torneos cortos consecutivos clasificando a la fase final, aproximadamente 12 años de presencia constante en la Liguilla. Además, el equipo todavía tenía pendiente cumplir con la regla de menores: necesitaba sumar 234 minutos en sus últimos dos compromisos para alcanzar los 1,170 exigidos y evitar una sanción de tres puntos. Así, Vucetich enfrentaba dos tareas inmediatas: cerrar el torneo con mejores resultados y resolver una situación deportiva que ya había deteriorado la relación con la afición.