¿Se lo dedicó a Larcamón? Ebere rompió el silencio sobre su festejo tras el doblete con Cruz Azul ante Atlas
El delantero nigeriano emerge de la sombra para llevar a La Máquina a semifinales
Ilustración digital de Christian Ebere reclamándole a Nicolás Larcamón
Christian Ebere fue la figura absoluta en el partido de ida de los cuartos de final del Clausura 2026, anotando dos goles que dejaron atónito al Atlas. Sin embargo, la atención mediática, más allá de las anotaciones, se centró en su emotiva celebración. El delantero nigeriano, visiblemente conmovido, explicó que su festejo no fue un mensaje de revancha, sino un homenaje personal. La dedicatoria fue dirigida directamente al cielo, en honor a su madre, fallecida recientemente, durante el momento más importante de la temporada para Cruz Azul.
La emotiva dedicatoria de Ebere tras su doblete
Tras el partido, Ebere rompió el silencio y explicó el motivo de sus lágrimas en la cancha: “Le dedico este gol a mi madre; no había tenido la oportunidad de jugar, y ahora que he marcado estos dos goles, se los dedico a ella. Estoy muy tranquilo porque estos tantos nos ayudan mucho a mí y al equipo”. Con estas palabras, el jugador africano disipó cualquier rumor de indisciplina y demostró que, a pesar de la falta de minutos, su compromiso mental se mantenía intacto a la espera de una oportunidad real bajo los reflectores de la Fiesta Grande.
La sombra de Larcamón y el éxito de Huiqui
El resurgimiento de Ebere deja una pregunta crucial en el aire: ¿Qué dejó de ver Nicolás Larcamón en el atacante? Bajo la dirección del técnico argentino, el nigeriano fue relegado al ostracismo. Fue hasta la llegada de Joel Huiqui como entrenador interino que el panorama cambió en La Noria. Tras la baja por lesión del "Toro" Gabriel Fernández, Huiqui apostó por recuperar la confianza de Ebere y alinearlo como delantero centro, su posición natural. El resultado fue inmediato y contundente, evidenciando un talento que parecía injustamente reprimido.
Cruz Azul con un pie en las semifinales
El impacto deportivo del encuentro es devastador para los rojinegros. Cruz Azul se aseguró una valiosa victoria a domicilio en el Estadio Jalisco, lo que le otorga una ventaja de 2-0 y el beneficio adicional de su mejor posición en la tabla general. Para el partido de vuelta en el Estadio Banorte, el Atlas está obligado a ganar por al menos tres goles para avanzar, una misión que parece imposible ante una Máquina que ha recuperado el orden y el instinto asesino justo a tiempo.
Por: Pablo Parra - Nación Fútbol MX