Rapha Veiga explicó el motivo por el que fue a abrazar a André Jardine tras el gol en el Puebla vs América
El astro brasileño ya metió su primer gol con el uniforme azulcrema
Veiga y Jardine fueron prudentes en rueda de prensa tras la victoria
Tras la contundente victoria ante Puebla, Raphael Veiga tomó los micrófonos y aclaró el motivo detrás de su festejo: su efusivo abrazo con André Jardine después de abrir el marcador. El brasileño no dudó en revelar el motivo detrás del gesto. “Me ayudó a llegar acá, más que nada el abrazo es agradecer (a Jardine)". La escena reflejó algo más profundo que una simple celebración; fue el reconocimiento público a quien confió en él para liderar al nuevo América. Ese vínculo entrenador-jugador quedó expuesto en un momento clave del partido, pero el festejo no terminó ahí y dejó otro festejo de Veiga que conectó de inmediato con la tribuna.
Zamba en el córner
Además del abrazo, Veiga celebró con pasos de zamba en el banderín de esquina, mostrando soltura y felicidad tras marcar en su primer partido como titular. El baile no solo simbolizó alivio después de meses sin anotar, también envió un mensaje de confianza hacia el entorno azulcrema. El mediocampista aseguró que, a partir de ahora, el América tomará impulso en la temporada. La goleada parecía respaldar esa promesa, pero no todos compartieron el mismo entusiasmo y hubo voces que pidieron mesura ante la euforia.
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¿Qué dijo Jardine tras el partido?
En conferencia de prensa, André Jardine no escatimó elogios para sus futbolistas y dejó frases que marcaron la noche. “Hoy vimos el Violante que contratamos, un extremo con potencial de remate centros. A mí Veiga me hace fácil el hablar ... Veiga es capaz de recordarnos a Diego un gran ‘10’, Valdés es difícil de sustituir". El entrenador destacó la evolución de Violante y al mismo tiempo dimensionó lo que representa Veiga en la construcción ofensiva, comparándolo con el impacto que solía tener Diego Valdés. Sus palabras no solo respaldaron el rendimiento individual, también plantearon un nuevo escenario en la competencia interna del plantel. Eso sí, el América no estuvo exento de escépticos.
La mirada crítica tras el 4-0
David Faitelson ofreció una lectura más fría del resultado y puso en duda el verdadero alcance del triunfo. “¿Existe un 4 x 0 engañoso? No, claro que no, pero la realidad es que el América no le ganó a nadie esta noche… Imposible medir el verdadero valor de su mejoría…”. Para el analista, Puebla no representa un parámetro suficiente para evaluar si el equipo realmente está en ascenso. La goleada, entonces, queda en un punto intermedio entre la confianza interna y la cautela externa. Sin embargo, más allá de la discusión mediática, hubo un jugador que se robó los reflectores con argumentos propios.
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Isaías Violante y la apuesta que finalmente funcionó
Isaías Violante fue el nombre de la noche. Durante 83 minutos demostró que la insistencia de Jardine tenía fundamento. Desde el Clásico ante Chivas, el técnico había adelantado que intentaba replicar con Violante el impacto que suele tener Zendejas por banda, aunque en aquel momento la fórmula no dio resultados. Esta vez fue distinto. Marcó, asistió y fue determinante en el desequilibrio ofensivo, validando la apuesta del entrenador. Su actuación no solo influyó en el marcador, también tuvo impacto en un aspecto reglamentario que el club no podía descuidar.
Protagonismo en la cancha y en la Regla de Menores
Además de su aporte directo en el 4-0, Violante sumó minutos valiosos para la Regla de Menores, ayudando al América a avanzar en una tabla donde necesitaba urgentemente recortar distancia. Su rendimiento combinó eficacia ofensiva y responsabilidad institucional, convirtiéndolo en el jugador más completo del encuentro. En una noche donde Veiga celebró, Jardine recibió respaldo y la crítica puso freno a la euforia, fue Violante quien equilibró la narrativa con hechos. Si el América realmente está listo para enfilarse, el camino parece señalar hacia jóvenes que no solo prometen, sino que empiezan a cumplir cuando más se les exige.