Puebla y Cruz Azul podrían quedarse sin casa en el Clausura 2026
Mientras autoridades y Liga MX analizan la viabilidad de cerrar temporalmente el Cuauhtémoc
El mal estado del césped y la preparación rumbo al Mundial 2026 abren la puerta a una posible mudanza que afectaría a La Franja y a La Máquina
El empate sin goles entre Puebla y Toluca en el arranque de la Jornada 4 del Clausura 2026 pasó rápido al olvido en lo deportivo, pero dejó una nueva polémica fuera de la cancha. Antonio Mohamed volvió a alzar la voz en conferencia de prensa para señalar el mal estado del césped del Estadio Cuauhtémoc, una queja que ya se ha repetido en las últimas semanas y que comienza a generar consecuencias más profundas. La situación dio un giro cuando el Gobierno de Puebla planteó la posibilidad de “poner en reposo” el Estadio Cuauhtémoc hasta el próximo 31 de marzo, con la intención de recuperar el césped y dejar el inmueble en óptimas condiciones rumbo al Mundial de 2026, donde aspira a ser sede de entrenamientos de alguna selección. La medida busca preservar uno de los estadios más emblemáticos del país, pero el costo deportivo sería alto, ya que Puebla y Cruz Azul se quedarían sin casa durante varias jornadas, abriendo un escenario lleno de incertidumbre.
Una mudanza forzada para Puebla y Cruz Azul
De concretarse la propuesta, tanto La Franja como La Máquina tendrían que buscar sedes alternas para disputar sus partidos como locales. De acuerdo con reportes de Marca México, una de las opciones que ya se analiza es el Estadio Universitario de Lobos BUAP, un inmueble que cumple con los requisitos mínimos de la Liga MX y que ya ha sido utilizado en el pasado por equipos de Primera División. Sin embargo, la solución no está exenta de polémica, ya que implicaría compartir o adaptar horarios y condiciones en un torneo que no da tregua.
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El viacrucis de Cruz Azul sin estadio propio
Para Cruz Azul, esta situación sería un capítulo más en una larga historia de mudanzas. Tras dejar el Estadio Azteca, el club pasó por el Ciudad de los Deportes, luego por Ciudad Universitaria y finalmente recaló en el Cuauhtémoc, sin lograr estabilidad en ninguna de esas sedes. La posible salida de Puebla significaría el cuarto cambio de casa en pocos años, evidenciando un problema estructural que sigue persiguiendo al club: la falta de un estadio propio que le permita planificar a largo plazo.
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El Estadio de Lobos BUAP, una opción viable pero incómoda
El Estadio Universitario BUAP cuenta con capacidad superior a los 20 mil espectadores, lo que le permitió albergar partidos de Liga MX sin necesidad de ampliaciones cuando Lobos ascendió en 2017. Además, ya ha sido sede temporal de equipos como Veracruz y el propio Puebla durante remodelaciones previas del Cuauhtémoc. No obstante, sería el estadio más pequeño del torneo y un cambio brusco para aficiones acostumbradas a recintos de mayor capacidad, lo que abre el debate sobre si es la mejor alternativa posible.
Un cierre que apunta a más cambios por venir
Más allá del empate y de las quejas de Mohamed, lo cierto es que el estado del Estadio Cuauhtémoc ha destapado un problema que va más allá del césped. Entre la preparación para el Mundial, la saturación de partidos y la falta de infraestructura estable para algunos clubes, la Liga MX podría enfrentar semanas de decisiones clave que impactarán directamente en la competencia y en la experiencia de los aficionados, con un desenlace que aún está lejos de definirse.