Miguel Herrera habría firmado con Atlante un contrato por dos temporadas garantizadas, con posibilidad de extenderlo por objetivos, así que despedirlo de forma anticipada podría salirle muy caro a la directiva que encabeza Emilio Escalante. El “Piojo” fue anunciado oficialmente en abril de 2026 para liderar el regreso de los Potros de Hierro a la máxima categoría. Se ha hablado de una cláusula cercana a 3 millones de dólares, pero no hay confirmación pública de ese monto ni del mecanismo de indemnización, así que debe tratarse con cautela. Lo único documentado es el compromiso de largo plazo. Y la discusión sobre su futuro ya está en la mesa.


Todo se reactivó tras la derrota 2-1 ante Pumas, un partido en el que además Herrera vio la roja. Eso vuelve a poner bajo la lupa su gestión en un club histórico que regresó a Primera con la intención de competir y no solo de salvarse. Sin embargo, perder un partido o ser expulsado no significa que el entrenador esté despedido: hasta que haya un comunicado del club, su salida es un escenario posible y no un hecho. La pregunta que se hace el entorno es cuánto estaría dispuesto a pagar Atlante para cambiar de rumbo. Y la respuesta depende de un contrato que casi nadie ha visto.

El contrato del Piojo en Atlante

Los reportes de su llegada señalaron que Herrera acordó dos años garantizados, con una posible extensión de una temporada adicional si cumplía objetivos como clasificar a la Liguilla y mantener el rendimiento del equipo. Otras bases de datos muestran fechas de vencimiento distintas, por lo que la fecha exacta debe confirmarse con el contrato oficial. 365Scores dio una referencia sobre el acuerdo de dos años con extensión por objetivos, aunque sin revelar los detalles económicos. Sin ese documento, cualquier cifra es una suposición. Y ahí entra el problema de los 3 millones.

En el aspecto económico, el salario de Miguel Herrera con el Atlante se estima entre 1.2 y 1.5 millones de dólares por temporada, equivalentes aproximadamente a entre 20.6 y 25.8 millones de pesos mexicanos anuales, según reportes publicados por Tusbuenasnoticias y TV Azteca. Sin embargo, el club no ha confirmado oficialmente esa cantidad. A ello se sumaría el costo de su cuerpo técnico, integrado por colaboradores como Federico Vilar y Ricardo Carbajal, aunque tampoco existen cifras públicas verificadas sobre sus sueldos individuales.

Siboldi suena como reemplazo

Uno de los nombres que ya apareció es Robert Dante Siboldi. El 2 de octubre de 2026, El Futbolero México publicó que el entrenador uruguayo figuraba entre las alternativas si Herrera no entregaba los resultados esperados, aunque aclaró que no había negociación formal con los Potros. Siboldi conoce el futbol mexicano y ha ganado títulos de Liga MX con Santos Laguna y Tigres, antecedentes que explican por qué entra en la conversación. Por ahora es solo un nombre mencionado por la prensa. No es el elegido de Escalante ni alguien que negocie su llegada. Y el destino del propio Piojo también genera preguntas.

Su nombre también fue vinculado con Monterrey en abril de 2026, pero eso ocurrió antes de que firmara con Atlante y no confirma que exista una oferta actual; tampoco hay información verificada de un regreso al América, aunque su historia con el club alimente la especulación. Herrera llegó con una meta que él mismo hizo pública en julio: clasificar a la Liguilla y devolverle protagonismo a los Potros, reconociendo que el club no tenía el presupuesto de otras plantillas. Ese contexto importa al valorar su trabajo, porque las expectativas deben medirse contra los recursos y el tiempo que le dieron. Si los resultados no llegan, Siboldi ya suena; si el proyecto sigue, el contrato y los objetivos serán el centro de todo.