Mientras Pablo Barrera se niega a llevar naturalizados al Tri, Fidalgo volvió a ser titular con el Betis

El futbolista del equipo bético ha vuelto a despertar el eterno debate sobre los jugadores naturalizados

Pablo Barrera considera que hay jugadores que solo van a la selección para jugar un Mundial

Pablo Barrera considera que hay jugadores que solo van a la selección para jugar un Mundial

El tema de los futbolistas naturalizados en la Selección Mexicana volvió al centro del debate tras las declaraciones de Pablo Barrera, quien expresó abiertamente su desacuerdo con esta práctica. El exseleccionado nacional fue contundente al señalar que no todos sienten el mismo compromiso. "No ven con buenos ojos a la Selección, solamente la ven para vivir un Mundial. Yo sí estoy en que mejor le daría la oportunidad a un mexicano...", expresó Barrera, dejando clara su postura. Pero ¿con que naturalizados coincidió Pablito?

Una experiencia directa con naturalizados en el Tri

Barrera no habla por hablar, sino desde su propia trayectoria como seleccionado nacional entre 2007 y 2013, periodo en el que compartió vestidor con varios futbolistas nacidos fuera del país. Durante esos años coincidió con nombres como Antonio Naelson Sinha, Guillermo Franco, Matías Vuoso, Leandro Augusto, Lucas Lobos y Christian Giménez, futbolistas que formaron parte de distintos procesos mundialistas y eliminatorios. Aquella generación representó una etapa en la que México apostó por talento extranjero naturalizado para fortalecer su competitividad, una estrategia que sigue generando opiniones divididas hasta el presente.

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Héctor Herrera se suma a una postura similar

La opinión de Barrera no es un caso aislado, ya que recientemente Héctor Herrera también expresó una postura similar al señalar que, de depender de él, priorizaría a jugadores mexicanos por nacimiento. Estas declaraciones han cobrado fuerza en un contexto donde el debate sobre identidad, mérito y pertenencia vuelve a tomar protagonismo dentro del futbol nacional. La coincidencia entre dos futbolistas que vivieron la presión de representar a México refuerza la dimensión del tema, especialmente cuando nuevas opciones naturalizadas comienzan a ganar terreno como posibles soluciones deportivas.

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Fidalgo aparece en el centro de la conversación

Uno de los nombres que ha impulsado nuevamente este debate es el de Álvaro Fidalgo, quien ha destacado por su rendimiento reciente y su influencia en el mediocampo. En su último compromiso, el mediocampista participó activamente en la construcción ofensiva, interviniendo en la circulación del balón y conectando con los atacantes en jugadas que terminaron en gol del Betis. Su capacidad para organizar el juego y su constancia le impulsaron a jugar 67 minutos en el terreno de juego, características que lo han colocado como un candidato serio para futuras convocatorias, una posibilidad que aumenta el interés sobre su caso en un momento donde el Tri busca consolidar su plantel.

La respuesta de Fidalgo ante las críticas

Lejos de la confrontación, el futbolista naturalizado mostró respeto hacia las opiniones que cuestionan su presencia en la selección. “Aguirre es el que manda y su opinión es la que va a dictar. No me pareció mal lo de Héctor, es su opinión, sincera y que mucha gente piensa y no lo dice. No pasa absolutamente nada. Yo estoy abierto a ir, por supuesto”, mencionó el mediocampista al ser cuestionado sobre el tema. Además, reforzó su postura personal con una declaración que refleja su compromiso. “Cada uno puede tener su opinión de los naturalizados. Yo tengo el pasaporte mexicano, soy un mexicano más, pero entiendo el punto de Héctor y tengo una relación con él. Es su opinión y se la respeto”, dijo, dejando claro que su enfoque está en competir y ganarse un lugar en la cancha.

Una discusión que definirá el futuro del Tri

El debate sobre los naturalizados no es nuevo, pero adquiere una dimensión distinta en el camino rumbo al Mundial de 2026, donde cada decisión tendrá un impacto directo en el proyecto deportivo. Las posturas de Barrera y Herrera reflejan una visión arraigada en la identidad nacional, mientras que casos como el de Fidalgo representan una nueva realidad en un futbol globalizado. La decisión final estará en manos del cuerpo técnico encabezado por Javier Aguirre, quien deberá equilibrar el talento, el compromiso y las necesidades del equipo, en una elección que podría definir el rumbo de la Selección Mexicana en los próximos años.

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