Joel Huiqui vivió un momento después de la derrota de Cruz Azul ante Atlas, cuando los jugadores celestes se dirigieron directamente al vestidor sin acercarse al técnico tras el silbatazo final. La Máquina cayó 0-2 en el Estadio Banorte, ante apenas 25 mil espectadores, y profundizó una crisis que ya acumula tres derrotas consecutivas en Liga MX. La imagen de Huiqui permaneciendo solo sobre el terreno de juego contrastó con la actitud de sus futbolistas, quienes abandonaron rápidamente la cancha entre abucheos de la afición. Más allá de esa imagen, el desarrollo del partido también dejó varias señales de preocupación.
Cómo se le escapó el partido a Cruz Azul
El campeón mexicano dominó la posesión desde el arranque, pero nunca encontró claridad frente al arco. Atlas esperó su momento y golpeó primero al minuto 30, cuando Édgar Zaldívar conectó un remate picado tras una acción algo accidentada sobre Jeremy Márquez. El segundo llegó justo antes del descanso: Duk estrelló un disparo que Kevin Mier alcanzó a sacar sobre la línea, pero en el rebote apareció Florián Monzón para sentenciar el 0-2. A partir de ahí, Cruz Azul quedó obligado a reaccionar, aunque sus intentos no fueron suficientes para cambiar el marcador. Con este resultado, Cruz Azul cayó hasta el lugar 12 de la tabla con apenas seis puntos, mientras Atlas, dirigido por Hernán Crespo, escaló en solitario al segundo puesto con 12 unidades.
Huiqui asumió la responsabilidad tras la derrota
En medio de este panorama, Joel Huiqui tuvo que explicar lo ocurrido ante los medios. Mientras los futbolistas caminaban hacia el túnel con evidente frustración, Huiqui permaneció pensativo sobre el campo. Consistente con su comportamiento en las derrotas anteriores del semestre, el técnico evitó señalar a su plantilla durante la conferencia de prensa. "El diagnóstico es claro, teníamos que ajustar antes, no lo hicimos a tiempo", reconoció, y agregó que existe "mucho aprendizaje, tenemos que hacer un análisis profundo". A su vez, el estratega ha insistido en que la carga de partidos también ha sido un factor importante, ya que Cruz Azul es uno de los equipos con más compromisos oficiales disputados en el semestre junto a Toluca, algo que ha mermado la capacidad física del plantel.
Las bajas y Erik Lira complican a Cruz Azul
Además de los problemas mostrados durante el partido, Cruz Azul llegó al encuentro con un plantel mermado. Gonzalo Piovi y Rodolfo Rotondi, piezas importantes en la zona defensiva y de contención, no pudieron ser considerados por lesión. A ese escenario se sumó la ausencia de Erik Lira, descartado de la convocatoria mientras se resuelve su inminente salida hacia el AS Mónaco, transferencia que según reportes está a punto de cerrarse. Una zona que había sido clave para que el equipo conquistara el título de Liga MX apenas meses atrás y que ahora mostró claras señales de desgaste.
La Máquina tendrá poco margen para reaccionar
Con la derrota ante Atlas ya consumada, Cruz Azul deberá encontrar respuestas rápidamente, pues el calendario tampoco dará margen para lamentarse. El primer desafío será visitar a Necaxa el viernes 28 de agosto por la sexta jornada, en busca de cortar la racha negativa. Después, La Máquina recibirá a Santos Laguna el 6 de septiembre y enfrentará al Club América en el Clásico Joven, programado para el 11 de septiembre. Y por si fuera poco, a eso se suma un compromiso internacional ante Inter Miami el 16 de septiembre por la Campeones Cup, un tramo exigente en el que Huiqui tendrá que encontrar soluciones rápidas para evitar que la crisis del vigente campeón siga creciendo.







