¿Jardine tiene algo contra Ramón Juárez? El central es víctima de un trato injusto en América
El defensor fue expulsado ante San Luis y quedó bajo la lupa, aunque desde antes ya era dejado de lado.
La presencia de Juárez en la Copa del Mundo con México no es segura (MexSport).
El Club América navega en un mar de dudas en este Clausura 2026, pero ninguna decisión me parece tan errática como el borramiento sistemático de Ramón Juárez. Es evidente que el defensa no ha logrado convencer a André Jardine, quien parece haberle puesto una cruz definitiva tras no darle la regularidad que un joven de su proyección necesita. Según fuentes cercanas al Nido, Juárez ha sido relegado a un rol secundario que no coincide con la calidad que mostró en torneos anteriores, lo que genera una incertidumbre total sobre su futuro inmediato. El central volvió a la actividad en el duelo contra Atlético de San Luis, pero lo que ocurrió en el campo fue la excusa perfecta para que el técnico lo sentenciara, aunque lo que pasó después con su expulsión fue lo que realmente terminó de complicar todo.
Así se iba expulsado el central ante San Luis:
Ese regreso a la titularidad que tanto le costó conseguir terminó de la peor manera posible con una tarjeta roja que le impedirá jugar frente a Pachuca. Para muchos, este error será la justificación que Jardine necesitaba para no volver a alinearlo en mucho tiempo, castigando la falta de ritmo que el mismo entrenador provocó con su suplencia. Ramón Juárez no termina de contar con la regularidad deseada y esto es una tragedia deportiva, ya que pone en riesgo su crecimiento justo en el año más importante para cualquier futbolista. El panorama luce oscuro para el canterano en Coapa, pero lo que se desveló sobre la sorpresiva reacción de Javier Aguirre ante esta crisis fue lo que todavía resultó más impactante para los detractores del defensa.
El Vasco Aguirre pone orden: un llamado al Tri que cachetea la decisión de Jardine
Esa falta de confianza que se respira en el América no tuvo eco en las oficinas de la Selección Mexicana, donde el criterio parece ser mucho más sensato que el del estratega brasileño. Javier Aguirre decidió ignorar por completo la inactividad de Juárez en el inicio del Clausura 2026 e incluyó al defensa en la lista para los amistosos contra Panamá y Bolivia. El seleccionador nacional incluyó al central en la convocatoria del 22 y 25 de enero porque entiende que es una pieza con la que quiere seguir preparando los detalles para el Mundial. Aguirre le ha lanzado un salvavidas que Jardine le negó, aunque lo que se reveló sobre la condición innegociable para que Juárez mantenga su lugar en el Tri fue lo que realmente dejó a todos en shock.
Si sigue calentando la banca, Juárez se olvida del Mundial 2026
Esa incógnita sobre si el llamado de Aguirre es permanente fue revelada por el entorno de la Selección, donde aseguran que el "Vasco" no podrá sostenerlo mucho tiempo si no juega en su club. Ramón Juárez sigue dentro del grupo de confianza, pero claramente necesita mejorar su situación en el América de forma urgente si no quiere ver el Mundial por televisión. Y es que si tiene un rol secundario en las Águilas, su presencia en el Tri no estaría garantizada al final del semestre, ya que la competencia interna no perdona a los que no tienen minutos. La presión para el juvenil es máxima y ahora depende de que Jardine cambie su postura, aunque lo que se filtró sobre los otros americanistas convocados fue lo que finalmente reveló la soledad que vive el central.
Malagón e Israel Reyes: Los "privilegiados" que exponen la crisis del canterano
Esa diferencia de realidades quedó sellada en la lista de convocados, donde Ramón Juárez no es el único americanista que vestirá la camiseta nacional en los próximos días. En la lista también aparecen Luis Malagón e Israel Reyes, quienes tendrían su lugar casi asegurado y tienen un papel fundamental en el ciclo de Javier Aguirre. A diferencia de Juárez, ellos gozan de la titularidad absoluta en Coapa y no tienen que cargar con el peso de ser cuestionados cada fin de semana por su propio director técnico. El contraste es brutal y deja en evidencia que mientras unos vuelan alto, Ramón está siendo arrastrado por decisiones técnicas que parecen más un capricho que una cuestión de rendimiento.